Mostrando entradas con la etiqueta cultural. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cultural. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de julio de 2026

Tres vestigios lleva a la pantalla historias que rescatan el patrimonio cultural del país

 Este documental de Televisión UNAL reúne tres investigaciones desarrolladas en las Sedes Palmira, Manizales y Medellín para mostrar cómo contribuye la ciencia a recuperar, preservar y divulgar el patrimonio cultural colombiano. La producción se estrenará este 22 de julio a las 6:00 p. m. en la Cinemateca de Bogotá, con entrada libre y un conversatorio con algunos de los investigadores participantes.

Las tres historias que componen el documental Tres vestigios recorren distintos territorios del país y muestran los esfuerzos de investigadores de la de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) por proteger el patrimonio arqueológico, recuperar antiguos sistemas de transporte y rescatar caminos históricos que forman parte de la memoria cultural de Colombia.

Uno de esos relatos se remonta a la década de 1990, cuando el hallazgo accidental de piezas de oro en la Hacienda Malagana, en el Valle del Cauca, desencadenó un episodio de guaquería que ocasionó la pérdida de gran parte del patrimonio arqueológico de esta cultura precolombina.

Sin embargo, investigaciones adelantadas por el Instituto para la Investigación y la Preservación del Patrimonio Cultural y Natural del Valle del Cauca (Inciva) y la UNAL Sede Palmira han permitido reconstruir parte de la historia de la cultura Malagana, cuyos orígenes se remontarían al año 300 a. C.

Como parte de este trabajo, integrantes del Grupo de Investigación Ergonomía y Sustentabilidad de la UNAL Sede Palmira, liderados por las profesoras Adriana Castellanos y Eliana Castro, trabajan junto con el Inciva en la caracterización de piezas de orfebrería de la cultura Malagana con el propósito de divulgar este patrimonio mediante una publicación dirigida al público general.

Del patrimonio arqueológico a la memoria de la ingeniería

Otro de los relatos recogidos en Tres vestigios se traslada al antiguo sistema del Cable Aéreo que conectó a Manizales con Mariquita y que marcó un hito de la ingeniería y el transporte en Colombia durante la primera mitad del siglo XX.

Aunque hoy el Cable no existe, una alianza entre la UNAL Sede Manizales y la Universidad de Caldas trabaja en la caracterización de las antiguas estaciones para aportar a su reconocimiento como patrimonio cultural.

El propósito de este trabajo es contribuir a recuperar la memoria de esta obra de ingeniería y abrir nuevas posibilidades para proyectos de turismo cultural. En ella participan, entre otros investigadores, los profesores Diego Andrés Álvarez Marín, del Departamento de Ingeniería Civil; Juan Manuel Sarmiento Nova, de la Escuela de Arquitectura y Urbanismo, y David Molina Castaño, del Departamento de Ciencias Humanas de la UNAL Sede Manizales.

La tercera historia conduce al oriente antioqueño. Allí, inspirado en obras como La marquesa de Yolombó, de Tomás Carrasquilla, y Viaje a pie, de Fernando González, el profesor José Lubín Torres recorre antiguos caminos del departamento para rescatar su valor histórico y cultural.

A esta iniciativa se han sumado organizaciones camineras que trabajan en la recuperación y conservación de estos caminos del siglo XIX y de la colonización antioqueña, promoviendo así su apropiación y el desarrollo de proyectos de turismo cultural.






viernes, 27 de marzo de 2026

UNAL Sede de La Paz enseña periodismo cultural desde el Caribe

 En el corazón del Cesar se está gestando una revolución narrativa: mientras el mundo corre tras la inmediatez, los estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede de La Paz se detienen a escuchar el latido de la tierra. ¿El secreto? La asignatura de Periodismo Cultural, que solo se ofrece en esta Sede dentro de la carrera de Gestión Cultural y Comunicativa, está transformando las aulas en laboratorios de identidad.

El propósito es que los futuros profesionales comprendan  las realidades culturales desde sus orígenes y las divulguen. En ese proceso, el periodismo se convierte en una herramienta para empoderar a las comunidades, visibilizar problemas que suelen pasar desapercibidos y fortalecer la participación ciudadana desde lo local. También aporta a la construcción de memoria, promueve el diálogo entre saberes y acerca la información veraz sobre dinámicas que impactan la vida cotidiana.

“Esta asignatura fortalece los géneros informativos del periodismo fuera de los salones de clase habituales. A través de salidas de campo semestrales, los estudiantes —especialmente de octavo— logran visibilizar saberes ignorados, contar historias de formas distintas, romper el molde convencional y comprender la cosmovisión regional para narrarla con respeto y profundidad en una crónica o un documental”, afirma el docente James León Parra.

La salida de campo más reciente fue un encuentro de mundos. El asentamiento Maruámake —ubicado al norte de Valledupar, junto al río Guatapurí y en medio de la Sierra Nevada de Santa Marta— abrió sus puertas para compartir su gastronomía, artesanías y visiones ancestrales. Allí habita el pueblo Kogui-Malayo, nombre que se traduce como “la verdadera gente”, una comunidad que ha resistido los cambios de su entorno y conserva una profunda relación espiritual con el territorio.

De esta experiencia surgen proyectos de alto impacto como el reportaje “Guardianas de la Línea Negra”, de las estudiantes Karoll Gutiérrez y Vanessa Poveda, en el cual ellas se adentrarán en los Puntos de Pagamento, lugares sagrados fundamentales para el equilibrio natural y espiritual del resguardo Kogui-Malayo que hoy enfrentan procesos de intervención y olvido.

“Nos llamó la atención porque en la Plaza Alfonso López de Valledupar existen Puntos de Pagamento sobre los cuales se construyeron la iglesia y el convento, ignorando su valor consagrado”, anota la estudiante Gutiérrez manifestando su interés por la situación jurídica de la Línea Negra.

En 2018 el Decreto 1500 delimitó la Línea Negra abarcando territorios de Cesar, La Guajira y Magdalena con cerca de 30 municipios como Valledupar, Pueblo Bello, Santa Marta y Riohacha. El pasado 12 de febrero el Consejo de Estado anuló el Decreto por fallas en su trámite, lo que ha generado preocupación sobre la protección de estos territorios sagrados.

“Tenemos el importante reto de visibilizar la visión de un pueblo mediante testimonios y voces directas, y así contribuir de alguna manera a su protección”, agrega.

La estudiante Isela Mieles considera que “estos espacios formativos son el puente entre la teoría y la realidad étnica del departamento, por eso agradezco inmensamente la apuesta de la Sede de La Paz por llevarlos más allá del aula y brindarnos estas oportunidades, pues aquí no venimos simplemente a redactar hechos de escritorio, sino que llegamos hasta los lugares en donde se respiran las tradiciones y las narramos desde sus raíces. Es un privilegio habitar la región para entenderla antes de contarla”.

“Esta formación ha sido muy valiosa en mi proceso profesional: hoy estoy escribiendo la historia de Germán Cuello, un odontólogo de la etnia Kogui que decidió formarse para regresar a servir a su comunidad. Su trayectoria, marcada por el compromiso y la vocación, se convierte en un ejemplo de transformación social desde el territorio”.

Cabe mencionar que detrás de cada historia hay un respaldo técnico y humano. El semillero Sentipensantes se ha consolidado como un aliado estratégico en este proceso, acompañando a los estudiantes en el manejo de los equipos, las técnicas de entrevista, las producción audiovisual y la fotografía narrativa, lo que permite que las historias no solo se cuenten bien, sino que también se documenten con calidad profesional.

Más que una asignatura, en la UNAL Sede de La Paz el Periodismo Cultural se ha convertido en una experiencia formativa que conecta a los estudiantes con el territorio, les exige escuchar antes de narrar, y les recuerda que las historias más poderosas nacen allí donde la cultura sigue viva.