miércoles, 29 de abril de 2026

Estudio advierte sobre vacíos en modelos clave para diseñar edificaciones ante sismos

 Permanentemente Colombia está expuesta a la actividad sísmica, por lo que anticipar cómo responden casas, edificios y puentes ante un terremoto es fundamental para proteger vidas. Una investigación encontró que algunos modelos usados para simular ese comportamiento no siempre reflejan lo que ocurre en una estructura durante un sismo, lo que abre la puerta a herramientas más confiables para diseñar dichos modelos.

Los terremotos recientes han puesto en evidencia los riesgos de no anticipar correctamente el comportamiento de las estructuras. En 2017 en Ciudad de México decenas de edificaciones colapsaron, mientras que en Turquía en 2023 más de 35.000 edificios se vinieron abajo evidenciando fallas en el diseño, la construcción y la evaluación estructural.

Estos eventos han reforzado la necesidad de revisar cómo se están modelando las estructuras, es decir qué tan confiables son las herramientas matemáticas usadas por los ingenieros para prever si una edificación resistirá o colapsará.

Ante esta situación, una investigación desarrollada en la Maestría en Ingeniería Estructural de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales revisó críticamente uno de los modelos más utilizados en ingeniería sísmica; una herramienta matemática que permite simular cómo responde una estructura cuando es sacudida repetidamente por un sismo.

El estudio analizó cerca de 90 versiones del modelo y encontró que varias modificaciones incorporadas con el tiempo no tienen un sustento físico claro, es decir que no siempre representan fielmente lo que realmente ocurre en una estructura durante un movimiento sísmico.

Aunque el trabajo tiene una base matemática, sus implicaciones son prácticas, ya que los programas utilizados por los ingenieros para diseñar edificaciones funcionan a partir de estos modelos, que permiten anticipar preguntas cruciales como cuánto se moverá una estructura, qué tanto se deformará y si resistirá sin colapsar.

“Más que hacer modelos más complejos, lo que buscamos es que estos sean más confiables y estén mejor fundamentados en la física real del problema”, explica el ingeniero civil Michael Heredia Pérez, autor del estudio. Esto permite tomar decisiones más seguras desde el diseño y reducir el riesgo de fallas estructurales.

Cómo se simula el comportamiento de una edificación ante un sismo

Para anticipar cómo reaccionan estructuras como viviendas, edificios o puentes durante un terremoto, el investigador se centró en un fenómeno conocido como histéresis, el cual señala que un material o una estructura no responden de la misma manera la primera vez que se deforman y cuando vuelven a ser sacudidas. Es decir que acumulan “memoria” del daño o del esfuerzo previo, lo que afecta su comportamiento en cada nueva sacudida.

Este comportamiento permite calcular cuánto se desplaza una estructura, o sea cuánto se mueve respecto a su posición original y qué tan bien puede recuperar su forma o si queda con daños permanentes.

“Se trata de entender cómo entra la fuerza a un edificio durante un sismo y cómo este responde en términos de movimiento y deformación”, explica el investigador.

El estudio se centró en el modelo Bouc-Wen, desarrollado en la década de 1960 y ampliamente utilizado en el mundo para simular este tipo de comportamientos. Con el paso del tiempo, distintos investigadores han propuesto ajustes para adaptarlo a diferentes materiales y condiciones.

Sin embargo, lo que encontró el magíster es que muchas de esas modificaciones se han ido incorporando sin una validación física sólida, lo que puede afectar la precisión de los análisis.

Hacia modelos más confiables para un país sísmico

En una segunda etapa, el estudio evaluó el uso del algoritmo SINDy, una herramienta que construye ecuaciones a partir de datos experimentales como los obtenidos al medir el comportamiento real de una estructura.

La pregunta era si estos métodos basados en datos podrían reemplazar los modelos tradicionales, y la respuesta fue no. “Los datos por sí solos no son suficientes. Necesitamos que los modelos estén guiados por la física para que las ecuaciones realmente representen el comportamiento estructural”, indica el magíster.

Una tendencia creciente hoy en ingeniería es el monitoreo estructural, que consiste en instalar sensores en edificaciones y puentes para medir cómo vibran y se deforman.

Estos sistemas generan información valiosa, pero el estudio advierte que esos datos se deben interpretar con modelos bien fundamentados, pues de lo contrario se corre el riesgo de tomar decisiones con base en representaciones incompletas de la realidad.

Además de identificar limitaciones, el investigador plantea rutas para avanzar hacia modelos más robustos que integren principios físicos sólidos con herramientas modernas de análisis de datos.

“Dependiendo del objetivo: si es diseñar una estructura o evaluar su comportamiento, se pueden seguir caminos distintos, pero todos deben apuntar a entender mejor cómo responden las estructuras en condiciones reales”, concluye.






martes, 28 de abril de 2026

Uchuva reduce hasta la mitad la inflamación en las encías

 En condiciones de laboratorio, un extracto de uchuva logró reducir hasta en un 50 % la respuesta inflamatoria de las células de las encías frente a una bacteria asociada con la periodontitis, una enfermedad crónica que afecta a más del 61 % de los adultos en Colombia. El hallazgo, logrado por investigadores en Farmacología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), abre la puerta a nuevas estrategias para tratar esta afección más allá del control bacteriano.

La periodontitis hace que las encías se inflamen y sangren, y en los casos más graves que los dientes se caigan. Aunque empieza por bacterias, el verdadero problema es que el cuerpo reacciona con demasiada fuerza, como si usara un martillo para matar una mosca, y termina dañando sus propios tejidos. Esa reacción exagerada es la que, con el tiempo, destruye el soporte del diente.

 En Colombia esta enfermedad tiene un alcance amplio: según el Ministerio de Salud, cerca del 61 % de los adultos la padece. Además, puede agravar problemas cardíacos, pulmonares y metabólicos, especialmente en personas con diabetes. Eliminar la bacteria ayuda, pero no es suficiente, ya que el mayor daño no lo causa directamente el microorganismo sino la respuesta inflamatoria del propio cuerpo, que continúa activa incluso después del tratamiento.


Una de las principales responsables de este proceso es la bacteria Porphyromonas gingivalis, que al alterar el equilibrio de la microbiota oral activa una “tormenta inflamatoria” en las encías. Para sobrevivir, la bacteria no necesita eliminar por completo el sistema inmune, sino manipularlo: lo activa lo suficiente para generar inflamación, pero evita ser eliminado. Ese equilibrio a su favor es lo que mantiene la enfermedad activa durante años, incluso toda la vida.

 ¡La uchuva al rescate!

Para estudiar este fenómeno, la investigadora Sara Delgadillo Barrera, magíster en Farmacología de la UNAL, trabajó con células reales de encía humana (recolectadas de pacientes), conocidas como fibroblastos gingivales, que no solo mantienen la estructura del tejido, sino que también participan en la respuesta inflamatoria.

 En el laboratorio, estas células se estimularon con lisados de la bacteria P. gingivalis, es decir fragmentos que conservan las moléculas capaces de activar la inflamación, lo que permite reproducir controladamente lo que ocurre en la enfermedad.

Después se aplicó el extracto de uchuva en microemulsión y su efecto se evaluó midiendo mediadores inflamatorios —como IL-6, IL-8 y TNF-α— mediante técnicas como PCR en tiempo real y Luminex, además de verificar la viabilidad celular para descartar efectos tóxicos.

 Los resultados mostraron una reducción significativa en la producción de estos mediadores en las células tratadas, lo que indica una menor respuesta inflamatoria. En otras palabras, la uchuva no elimina la bacteria pero sí modula la reacción del cuerpo. Este efecto, similar a bajar la intensidad de una alarma sobreactivada, se logró sin afectar la salud de las células, lo que sugiere su potencial como base para futuros tratamientos complementarios.

 Colombia es el principal productor y exportador de uchuva en el mundo, lo cual la convierte en una fruta emblemática del país. En su interior contiene compuestos como polifenoles y fitoesteroles que pueden interferir en las rutas celulares responsables de la inflamación. Estas sustancias actúan como reguladores: no bloquean completamente la respuesta inmune, pero evitan que se vuelva dañina.

 “Aunque durante décadas el tratamiento de la periodontitis se ha centrado en eliminar bacterias, hoy se reconoce que en enfermedades crónicas el problema no es solo el patógeno, sino cómo responde el organismo”, explica la investigadora.

Además, los tratamientos actuales tienen limitaciones: el uso prolongado de antibióticos puede generar resistencia bacteriana, y algunos antisépticos, como la clorhexidina, pueden causar efectos secundarios. Por eso es prioritario encontrar alternativas que actúen de forma más equilibrada.

 En ese contexto, los extractos naturales han ganado interés porque pueden actuar sobre múltiples mecanismos al mismo tiempo. A diferencia de muchos fármacos tradicionales, que tienen un único blanco, estos compuestos influyen en varias rutas biológicas, lo que los hace especialmente útiles en enfermedades complejas. De hecho, extractos de plantas como la cúrcuma o frutas como la granada han mostrado resultados prometedores.

 El siguiente paso será probar este extracto en modelos más complejos, y posteriormente en ensayos clínicos. Solo entonces se podrá confirmar su uso terapéutico, pero este es el primer estudio que explora el potencial de la uchuva en odontología, abriendo una nueva línea de investigación.



 


lunes, 20 de abril de 2026

UNAL será protagonista en la FILBo 2026 con más de 120 novedades académicas y literarias

 En su compromiso de divulgar el conocimiento y la cultura, la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) participará en la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo) 2026, que se realizará del 21 de abril al 4 de mayo en Corferias, con una de las agendas editoriales más amplias de los últimos años.

La programación reúne el trabajo de 26 Centros Editoriales, Sedes, Facultades e Institutos, con una oferta pensada para públicos diversos. Cerca de 230 participantes —entre autores, editores y moderadores— harán posibles más de 100 eventos y la presentación de alrededor de 120 novedades editoriales, en una agenda que refleja la diversidad de saberes que conviven en la Universidad.

La participación estará liderada por la Editorial UNAL, que presentará una muestra del catálogo institucional y de sus publicaciones más recientes. Entre los ejes centrales se destaca el homenaje a León de Greiff a los 50 años de su muerte, con la publicación de su obra en verso y prosa; la colección La importancia de ser inconforme, que revisita el pensamiento de Camilo Torres Restrepo; Ser texto, que propone nuevas formas de narrar el conocimiento; y Relieve, dedicada a recuperar el legado de importantes académicos que han marcado la historia intelectual del país.

Así lo destaca el profesor José Ismael Peña Reyes, rector de la UNAL, quien invitó a la comunidad a participar en esta edición de la Feria, que tendrá a India como país invitado de honor. “Tenemos 3.000 profesores y 50.000 estudiantes produciendo conocimiento valioso para el país y que presentamos cada año en este importante escenario”, señala.

El directivo también resalta la reedición de obras de León de Greiff en formato digital y de acceso abierto, la presencia del escritor senegalés Boubacar Boris Diop —quien dialogará con la comunidad universitaria— y la circulación de obras como El triple legado, de Virginia Gutiérrez de Pineda, que amplían la conversación académica hacia públicos más diversos.

Una obra que sigue vigente

León de Greiff es uno de los protagonistas de la participación de la UNAL en la FILBo, como parte de un homenaje a los 50 años de su muerte, que reconoce su legado en la poesía y la prosa del país. Desde la Editorial UNAL, dirigida por la profesora Marta Juanita Villaveces, se ha impulsado esta apuesta por acercar su obra a nuevos lectores.

Desde la entrada del estand los asistentes encontrarán una línea gráfica dedicada al poeta, que incluye piezas como una caricatura realizada por Ricardo Rendón en la década de 1930, como parte de un recorrido visual por su vida y obra.

Este trabajo forma parte de un proyecto adelantado por la Universidad desde 2018 para recuperar y difundir su legado, con la publicación de su obra poética en la Colección Obras Escogidas. A esta apuesta se suma ahora la reedición de sus obras completas —en verso y prosa—, disponibles en acceso abierto, lo que amplía su circulación y permite que nuevos lectores se acerquen a su escritura.

En esa misma línea, la reciente edición del libro Sonetos reúne por primera vez textos escritos por De Greiff entre 1914 y 1972, y permite recorrer de manera continua su relación con esta forma poética.

La obra de León de Greiff ocupa un lugar singular en la literatura latinoamericana por su capacidad de reinventar el idioma: convirtió el español en un territorio de juego, música y experimentación constante. Su poesía, atravesada por múltiples voces y máscaras, rompió con las formas tradicionales y abrió caminos para entender la escritura como exploración.

Para abordar la vigencia y el alcance de su obra, la UNAL invitó a la escritora y poeta Piedad Bonnett, Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2024, quien presentará esta publicación. Su lectura de De Greiff abre nuevas claves para acercarse a su obra, en diálogo con la tradición y la contemporaneidad.

Además ella fue profesora de la Institución, de ahí que la Librería de la Sede Medellín –en el Ágora del campus El Volador– lleva su nombre, lo que refuerza su vínculo con la comunidad universitaria de la UNAL.

Academia para todos

Otra de las apuestas editoriales de la UNAL es la colección Ser texto, que propone nuevas formas de narrar el conocimiento y llevar la investigación más allá de los formatos académicos tradicionales. En estos libros, la escritura se desplaza hacia territorios más sensibles —la memoria, el cuerpo, la experiencia cotidiana— y busca conectar con lectores no especializados.

La colección reúne títulos como Un hueco de vientoBreve historia de un planoLa noche en los ojosÓxido de hierroMal de ojoAnidaciones y vuelos, y A medio hacer: Pausas, memorias, linajes —este último en coedición con la Editorial Laguna—, que en conjunto muestran una forma distinta de contar el conocimiento desde la Universidad.

Mal de ojo, de la profesora Sonia Vargas Martínez, ofrece una reflexión sobre la mirada, y cómo procesos históricos como la colonia y el patriarcado han influido en la forma en que interpretamos el mundo.

Por su parte, en Un hueco de viento, la profesora Edith González traza un recorrido entre Choachí, Fómeque, Cáqueza y Ubaque, en el que explora las variaciones climáticas —sequedad, esplendor, friaje y humedad— a partir de las señales que revelan árboles, aves y mariposas, invitando a leer el territorio desde otras sensibilidades.

Colecciones imperdibles

Como parte de su apuesta por la memoria y el legado, la Editorial UNAL presentará colecciones dedicadas a figuras clave del pensamiento colombiano, con propuestas que buscan acercar estas obras a nuevos lectores.

Entre ellas se destaca la colección La importancia de ser inconforme: El legado de Camilo Torres Restrepo, que ofrece un acercamiento a su pensamiento en un formato breve y asequible, pensado para nuevas generaciones. Allí se reúnen títulos como Pensamiento críticoLa proletarización de Bogotá: ensayo de metodología estadísticaUna mirada crítica sobre la violencia e Investigar para transformar, que muestran la vigencia de sus ideas como herramienta para comprender y transformar la realidad.

Los visitantes también conocerán la colección Relieve, dedicada a recuperar el legado de profesores que han marcado la historia intelectual de la Universidad y del país. Incluye obras como Medicina tradicional de Colombia. Volumen 1El triple legado, de Virginia Gutiérrez de Pineda; Antología, de Jaime Eduardo Jaramillo;  y La Universidad y el movimiento estudiantil en el trienio 1964-1966, que reúnen archivos y memorias para leer el presente a la luz de la historia.

A esta oferta se suma la colección dedicada a Augusto Ángel Maya, uno de los pensadores ambientales más influyentes de Colombia y América Latina, con títulos como El retorno de ÍcaroLa fragilidad ambiental de la culturaLa aventura de los símbolos, y Cuadernos ambientales, que abren nuevas reflexiones sobre la relación entre cultura y naturaleza.

Memoria compartida

Otra de las novedades editoriales será el libro Un sepulcro para Kinne Gajoo, del escritor senegalés Boubacar Boris Diop, una obra que explora la memoria, la pérdida y el duelo a partir del naufragio del barco Le Joola, ocurrido en Senegal en 2002.

Escrito originalmente en idioma wólof, el libro reivindica la lengua como un espacio de resistencia y recuperación de voces históricamente silenciadas, y propone un diálogo entre memorias que trascienden fronteras.

La obra se presentará en la FILBo 2026 con la prologuista Diana Ospina, en una conversación que busca tender puentes entre las memorias africanas y latinoamericanas. Además, el autor visitará el campus de Bogotá el 27 de abril, en donde presentará su libro en el Auditorio Margarita González del edificio de Posgrados de Ciencias Humanas, a las 3:00 p. m.

“No conocemos lo suficiente a los autores del Sur Global, por lo que esta es una oportunidad para dialogar con el escritor, quien vendrá desde Senegal a la FILBo y también realizará actividades en la Universidad”, destaca la profesora Villaveces.

La programación también incluye una oferta dirigida a público infantil, con libros y talleres que abordan temas como astronomía y volcanes, desarrollados en alianza con Fundalectura y llevados a colegios públicos del país. Entre las novedades se destacan una adaptación de La divina comedia para niños y Mi primer libro de plantas.

El estand de la Universidad es el 102 del Pabellón 3, nivel 2 de Corferias, con un espacio que integrará la tienda UNAL —con un catálogo editorial especial—, un punto de relacionamiento editorial y un área de información para orientar a los visitantes. Allí también estará Unimedios, que, como es habitual, desplegará a su equipo de periodistas, productores, fotógrafos, editores y realizadores para realizar un cubrimiento integral de la participación de la Universidad en la FILBo.

Este trabajo se verá reflejado en una cobertura diaria que incluirá noticias, entrevistas, fotogalerías y contenidos para radio, televisión y plataformas digitales. Además, este año habrá un sitio web especial que reunirá la agenda, los contenidos periodísticos y el seguimiento día a día de la presencia de la UNAL en la Feria, articulado con las redes sociales institucionales.









viernes, 27 de marzo de 2026

UNAL Sede de La Paz enseña periodismo cultural desde el Caribe

 En el corazón del Cesar se está gestando una revolución narrativa: mientras el mundo corre tras la inmediatez, los estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede de La Paz se detienen a escuchar el latido de la tierra. ¿El secreto? La asignatura de Periodismo Cultural, que solo se ofrece en esta Sede dentro de la carrera de Gestión Cultural y Comunicativa, está transformando las aulas en laboratorios de identidad.

El propósito es que los futuros profesionales comprendan  las realidades culturales desde sus orígenes y las divulguen. En ese proceso, el periodismo se convierte en una herramienta para empoderar a las comunidades, visibilizar problemas que suelen pasar desapercibidos y fortalecer la participación ciudadana desde lo local. También aporta a la construcción de memoria, promueve el diálogo entre saberes y acerca la información veraz sobre dinámicas que impactan la vida cotidiana.

“Esta asignatura fortalece los géneros informativos del periodismo fuera de los salones de clase habituales. A través de salidas de campo semestrales, los estudiantes —especialmente de octavo— logran visibilizar saberes ignorados, contar historias de formas distintas, romper el molde convencional y comprender la cosmovisión regional para narrarla con respeto y profundidad en una crónica o un documental”, afirma el docente James León Parra.

La salida de campo más reciente fue un encuentro de mundos. El asentamiento Maruámake —ubicado al norte de Valledupar, junto al río Guatapurí y en medio de la Sierra Nevada de Santa Marta— abrió sus puertas para compartir su gastronomía, artesanías y visiones ancestrales. Allí habita el pueblo Kogui-Malayo, nombre que se traduce como “la verdadera gente”, una comunidad que ha resistido los cambios de su entorno y conserva una profunda relación espiritual con el territorio.

De esta experiencia surgen proyectos de alto impacto como el reportaje “Guardianas de la Línea Negra”, de las estudiantes Karoll Gutiérrez y Vanessa Poveda, en el cual ellas se adentrarán en los Puntos de Pagamento, lugares sagrados fundamentales para el equilibrio natural y espiritual del resguardo Kogui-Malayo que hoy enfrentan procesos de intervención y olvido.

“Nos llamó la atención porque en la Plaza Alfonso López de Valledupar existen Puntos de Pagamento sobre los cuales se construyeron la iglesia y el convento, ignorando su valor consagrado”, anota la estudiante Gutiérrez manifestando su interés por la situación jurídica de la Línea Negra.

En 2018 el Decreto 1500 delimitó la Línea Negra abarcando territorios de Cesar, La Guajira y Magdalena con cerca de 30 municipios como Valledupar, Pueblo Bello, Santa Marta y Riohacha. El pasado 12 de febrero el Consejo de Estado anuló el Decreto por fallas en su trámite, lo que ha generado preocupación sobre la protección de estos territorios sagrados.

“Tenemos el importante reto de visibilizar la visión de un pueblo mediante testimonios y voces directas, y así contribuir de alguna manera a su protección”, agrega.

La estudiante Isela Mieles considera que “estos espacios formativos son el puente entre la teoría y la realidad étnica del departamento, por eso agradezco inmensamente la apuesta de la Sede de La Paz por llevarlos más allá del aula y brindarnos estas oportunidades, pues aquí no venimos simplemente a redactar hechos de escritorio, sino que llegamos hasta los lugares en donde se respiran las tradiciones y las narramos desde sus raíces. Es un privilegio habitar la región para entenderla antes de contarla”.

“Esta formación ha sido muy valiosa en mi proceso profesional: hoy estoy escribiendo la historia de Germán Cuello, un odontólogo de la etnia Kogui que decidió formarse para regresar a servir a su comunidad. Su trayectoria, marcada por el compromiso y la vocación, se convierte en un ejemplo de transformación social desde el territorio”.

Cabe mencionar que detrás de cada historia hay un respaldo técnico y humano. El semillero Sentipensantes se ha consolidado como un aliado estratégico en este proceso, acompañando a los estudiantes en el manejo de los equipos, las técnicas de entrevista, las producción audiovisual y la fotografía narrativa, lo que permite que las historias no solo se cuenten bien, sino que también se documenten con calidad profesional.

Más que una asignatura, en la UNAL Sede de La Paz el Periodismo Cultural se ha convertido en una experiencia formativa que conecta a los estudiantes con el territorio, les exige escuchar antes de narrar, y les recuerda que las historias más poderosas nacen allí donde la cultura sigue viva.





jueves, 12 de marzo de 2026

Quesos frescos del país competirán en la Primera Copa Colombiana que se realizará en la UNAL

 Quesito y queso campesino elaborados en distintas regiones del país competirán en la Primera Copa Colombiana de Quesos Frescos, un certamen académico que evaluará sabor, textura, presentación y estándares sanitarios de estos productos. El evento, que se realizará del 23 al 27 de marzo en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín, busca reconocer la calidad de la producción láctea nacional y fortalecer los vínculos entre investigación, industria y sector productivo.

La iniciativa es relevante en un país donde la producción lechera alcanza cerca de 20 millones de litros diarios, de los cuales cerca del 15 % —es decir unos 3 millones de litros— se transforma en queso. Este producto ocupa un lugar importante tanto en la alimentación cotidiana de la población como en la economía del sector agropecuario, pues genera valor agregado en la cadena productiva y dinamiza la actividad rural.

Este dinamismo también se refleja en el comercio exterior. El último informe de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) muestra que las exportaciones de queso fresco registraron un crecimiento del 12 %, equivalente a 647 toneladas, por un valor cercano a 5,3 millones de dólares. Estos resultados evidencian el potencial de este renglón dentro de la industria láctea y refuerzan la necesidad de fortalecer estándares de calidad e innovación que permitan mejorar su posicionamiento en mercados nacionales e internacionales.

En el certamen competirán productos como el quesito y el queso campesino elaborados por al menos 17 empresas transformadoras de lácteos provenientes de distintas regiones del país. La evaluación tendrá en cuenta atributos como sabor, textura y presentación, así como el cumplimiento de requisitos sanitarios, entre ellos el registro correspondiente ante la autoridad competente y el mantenimiento de la cadena de frío.

“El evento es un reconocimiento y un sello de calidad para toda la industria láctea del país. Queremos destacar el trabajo de las empresas y del sector primario, y mostrar cómo desde la Universidad seguimos acompañando los procesos de transformación, mejoramiento e innovación en los quesos”, afirma el profesor José Uriel Sepúlveda Valencia, coordinador del Laboratorio de Productos Lácteos de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNAL Sede Medellín.

Las empresas con los mejores resultados recibirán distinciones académicas de oro, plata y bronce, concebidas como un sello de calidad que busca destacar las buenas prácticas en los procesos de transformación de la leche y fortalecer la confianza del consumidor en los productos elaborados por las compañías participantes.

La evaluación sensorial de los quesos estará a cargo de un panel técnico conformado por expertos nacionales e internacionales vinculados a los ámbitos académico, institucional y productivo del sector lácteo. Entre ellos se encuentran investigadores y docentes invitados de países como Uruguay, Chile y Brasil, quienes participarán junto con especialistas de la UNAL y de otras instituciones de educación superior en la evaluación de los productos.

Se analizarán las tendencias del sector lácteo

Además del concurso, la programación incluirá espacios académicos orientados al análisis de temas técnicos y científicos relacionados con la cadena productiva láctea. Se desarrollará un curso sobre tendencias en la producción de leche, el panorama del queso en Colombia y la innovación en el sector, con la participación de investigadores, docentes y representantes de la industria, actividades que buscan promover el intercambio de conocimiento entre la academia y el sector productivo.

Asimismo se realizará una mesa de trabajo virtual con conexión nacional e internacional para discutir tendencias en la producción y el consumo de lácteos. Este espacio pretende fortalecer la articulación entre universidad, empresa y Estado, así como generar reflexiones sobre calidad, normatividad e innovación tecnológica orientadas al desarrollo del sector.

“Para nosotros es muy importante que estos espacios académicos permitan que la gente se conecte con todo el sector lácteo. Queremos analizar las tendencias en el mundo y mostrar cómo la academia, la investigación, la docencia y el emprendimiento juegan un rol fundamental en el desarrollo de la industria”, señaló el profesor Sepúlveda.

El evento se enmarca en la conmemoración de los 112 años de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNAL Sede Medellín y coincide con actividades académicas relacionadas con el Día Mundial del Queso, que se celebra el 27 de marzo. “Esta coincidencia busca resaltar la trayectoria institucional en la formación de profesionales que han contribuido al desarrollo agropecuario del país”, señala el docente.

Como parte de la proyección del certamen, la Universidad prevé ampliar en futuras ediciones la evaluación a otros tipos de quesos y a productos elaborados con leche de diferentes especies, como búfala o cabra. Esta iniciativa responde a la diversidad productiva del territorio y a las tendencias de innovación en la industria alimentaria.

La Primera Copa Colombiana de Quesos Frescos se plantea como una estrategia para promover la calidad, la innovación y la competitividad del sector lácteo nacional. El objetivo es consolidar un espacio anual de encuentro entre actores académicos y productivos que contribuya a fortalecer la seguridad alimentaria y el posicionamiento de los productos colombianos en nuevos mercados. El evento se desarrollará en las instalaciones de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNAL Sede Medellín.






martes, 10 de febrero de 2026

Edificio de Posgrados de la UNAL, candidato a Patrimonio Mundial de la Unesco

 El Ministerio de las Culturas, la Fundación Rogelio Salmona y la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) postularon ante la Unesco un conjunto de edificaciones representativas del legado del arquitecto Salmona en la Institución, entre ellas el Edificio de Posgrados de la Facultad de Ciencias Humanas de la Sede Bogotá. Durante 2026 el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios evaluará la postulación, y si el proceso avanza, el Comité de Patrimonio Mundial tomará una decisión final en 2027.

La postulación destaca el valor de algunas de las obras más representativas de Rogelio Salmona dentro de la arquitectura moderna latinoamericana —como las Residencias El Parque, el Archivo General de la Nación, la Biblioteca Pública Virgilio Barco y el Edificio de Posgrados de la Facultad de Ciencias Humanas de la UNAL—, especialmente por su capacidad de promover el encuentro ciudadano a través de espacios públicos abiertos e integrados al entorno urbano y natural.

“La selección de las obras postuladas fue el resultado de un proceso de discusión con expertos nacionales e internacionales para identificar proyectos que representaran un ‘valor universal excepcional’, criterio fundamental en la evaluación patrimonial de la Unesco”, señala el profesor Ricardo Daza, de la Escuela de Arquitectura de la Facultad de Artes de la UNAL.

La participación de la Universidad en dicho proceso se desarrolló mediante convenios interinstitucionales con el Ministerio de las Culturas, orientados a identificar, valorar y considerar la apropiación social del patrimonio arquitectónico de Rogelio Salmona, así como la preparación del expediente técnico de nominación ante la Unesco.

Tales acuerdos permitieron compilar fichas de valoración de las obras seleccionadas, actualizar la lista indicativa de patrimonio mundial y elaborar las primeras versiones del documento de postulación, proceso en el que participaron profesores y estudiantes de la UNAL en coordinación con la Fundación Rogelio Salmona y las entidades de patrimonio cultural.

Un edificio que transforma la experiencia universitaria

El Edificio de Posgrados de la Facultad de Ciencias Humanas de la UNAL se construyó en 1998 dentro de la Ciudad Universitaria. Con tres niveles y cerca de 11.000 m2 de área construida, el inmueble alberga auditorios, espacios para investigación, salas de seminarios, cafetería, áreas administrativas y terrazas jardín. Los espejos de agua que rodean la construcción y atraviesan algunos patios refuerzan la relación entre arquitectura y paisaje, uno de los rasgos más reconocibles en la obra del arquitecto Salmona.

“Es un edificio que no solo resuelve los encargos académicos de la Facultad de Ciencias Humanas, sino que además transforma la enseñanza a partir de la creación de un espacio abierto que convoca a toda la comunidad universitaria”.

“La espacialidad del edificio supera su función original y ha generado una apropiación significativa dentro del campus, al propiciar encuentros entre estudiantes, profesores e investigadores. Es un edificio abierto que rompe con la noción de un edificio universitario cerrado y propone una relación permanente entre interior y exterior”, afirma el profesor Daza.

Otro de los elementos que motivaron su inclusión en la postulación es la experiencia espacial que propone el recorrido arquitectónico. “El edificio tiene una especie de promenada arquitectural —un recorrido continuo pensado para experimentar el espacio— que asciende a través de rampas y espacios abiertos estableciendo una conexión con la naturaleza, con el paisaje de la ciudad, con los Cerros y el cielo”.

“Desde esta perspectiva, la obra se puede entender como un verdadero observatorio cosmológico, en el que el recorrido permite integrar la experiencia corporal del visitante con el entorno natural y urbano”, señala el arquitecto.

Esta edificación forma parte de un conjunto de proyectos que consolidaron el lenguaje arquitectónico de Salmona, basado en materiales como el ladrillo, el hormigón visto y la piedra, así como en la creación de espacios colectivos pensados para el encuentro ciudadano. Obras como el Archivo General de la Nación, las Torres del Parque, la Biblioteca Virgilio Barco y el Centro Cultural Gabriel García Márquez comparten esa búsqueda por integrar arquitectura, memoria urbana y experiencia humana.

Para el profesor Daza, el edificio sintetiza una exploración material y cultural característica del arquitecto. Destaca el uso del concreto ocre, las texturas del ladrillo y las celosías, así como las alusiones a tradiciones constructivas latinoamericanas y mesoamericanas, visibles en la composición de los espacios abiertos y en el tratamiento de las cubiertas.

“En la obra de Salmona conviven la modernidad arquitectónica y las tradiciones culturales del territorio. En este edificio se logra una reinterpretación de esas experiencias en un lenguaje propio que representa el sentir latinoamericano”, señala.

Un legado arquitectónico ligado a la universidad pública

El arquitecto Salmona, uno de los creadores más influyentes de la arquitectura colombiana y latinoamericana, mantuvo una relación profunda con Bogotá y con la UNAL, institución en la que inició su formación profesional antes de emprender un camino que transformaría la arquitectura del país. Nacido en París en 1927 y radicado desde niño en la capital colombiana, desarrolló una obra marcada por el diálogo entre arquitectura, paisaje y vida pública.

Tras suspender sus estudios en la UNAL, viajó a Francia en 1948 para trabajar durante cerca de una década en el taller de Le Corbusier, experiencia que resultó decisiva en su formación. A su regreso a Bogotá, en 1958, inició una trayectoria profesional y académica que dejó obras emblemáticas en distintas ciudades del país y contribuyó a redefinir la relación entre arquitectura, espacio urbano y ciudadanía.

El vínculo entre el arquitecto y la Universidad se mantuvo a lo largo de su vida. En el 2000 la Institución le otorgó el título de Doctor Honoris Causa reconociendo una trayectoria que transformó la arquitectura colombiana y aportó nuevas maneras de pensar la ciudad y el espacio público.

El profesor Daza subraya que la inclusión del Edificio de Posgrados en la candidatura representa un reconocimiento significativo para la UNAL, no solo por el valor arquitectónico de la obra sino también por el vínculo histórico de Salmona con la Institución, en la que inició su formación, ejerció la docencia y desarrolló uno de sus proyectos más representativos.

Además, considera que esta postulación impulsaría futuras iniciativas de reconocimiento patrimonial del campus universitario, al evidenciar la importancia cultural y arquitectónica de la Ciudad Universitaria dentro del país.








lunes, 2 de febrero de 2026

Empaques biodegradables y vida útil, la apuesta de la UNAL por una alimentación más

 Bolsas elaboradas con almidón de yuca amazónica, láminas biodegradables hechas con microfibras del cáliz de la uchuva y bandejas producidas a partir de materiales obtenidos de fuentes naturales o renovables (biopolímeros) forman parte de los desarrollos que hoy se investigan en el Laboratorio de Empaques y Vida Útil de Alimentos del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos (ICTA) de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), una apuesta científica por reducir el impacto ambiental de los envases y mejorar la conservación de los alimentos. Fotogalería.

En el Laboratorio se desarrollan principalmente dos líneas de trabajo: la primera se concentra en el diseño y desarrollo de envases y empaques, lo que incluye la investigación de nuevos materiales y la creación de soluciones más eficientes para la conservación de alimentos, y la segunda está orientada a la estimación de la vida útil, es decir a determinar cuánto tiempo se puede mantener un producto en condiciones adecuadas para su consumo.

Esta segunda línea se enfoca en la prestación de servicios especializados a la industria, por eso las empresas envían allí sus productos para que sean evaluados. A partir de estos estudios se establece el tiempo de duración del alimento, información utilizada posteriormente para definir la fecha de vencimiento con la cual el producto será comercializado.

En el desarrollo de empaques, el Laboratorio trabaja desde dos frentes: por un lado ofrece servicios de caracterización de materiales que pueden formar parte de procesos rutinarios o de la búsqueda de empaques más adecuados y efectivos para la conservación de alimentos, y por otro, el grupo de investigación desarrolla sus propios materiales y prototipos como parte de proyectos científicos y tecnológicos.



Uno de estos desarrollos se adelanta en colaboración con el Instituto de Amazónico de Investigaciones Científicas (Sinchi). En este proyecto se han diseñado bolsas a partir de almidón de yuca, aprovechando la biodiversidad de la región Amazónica, específicamente en Leticia y Puerto Nariño, zonas en las que la yuca es uno de los principales cultivos de subsistencia de comunidades campesinas e indígenas, lo que la convierte en una materia prima estratégica para el desarrollo de empaques biodegradables.






Con este proyecto –financiado por Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y la Gobernación del Amazonas– se busca instalar una planta piloto en la región, la cual actualmente se encuentra en una etapa intermedia de desarrollo. El Laboratorio de Empaques y Vida Útil de Alimentos del ICTA ha diseñado y desarrollado inicialmente los prototipos de empaque que más adelante se implementarán y escalarán en el territorio.