miércoles, 13 de mayo de 2026

Entre turnos y poemas, un vigilante de la UNAL encontró su propia voz

 A veces escribe durante los descansos del turno; otras veces, las palabras aparecen después de observar una conversación, una pareja caminando o el silencio de la madrugada. Carlos Alejandro Sarmiento Parra, vigilante de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), lleva más de media vida escribiendo poemas sobre el amor, la soledad, la guerra, el dolor, y “esa sensibilidad que Colombia ha ido perdiendo poco a poco”.

Todo comenzó cuando Carlos tenía 17 años, y en medio de un enamoramiento juvenil empezó a escribir poemas en una máquina de escribir mientras estudiaba en el colegio. Su profesor de español lo animaba a leer algunos textos en clase y poco a poco descubrió que las palabras se podían convertir en refugio y compañía, y también en una forma de entender lo que sentía.

“Amor, amor, amor, lo añoro, lo quiero, lo siento y presiento; amor, amor, amor, te busco en las noches y te encuentro en mis pensamientos”, recuerda de uno de esos primeros poemas escritos en la adolescencia, cuando todavía no imaginaba que décadas después terminaría publicando un libro.

Con la llegada del trabajo, las obligaciones y la vida adulta, los escritos de Carlos quedaron guardados durante años, casi como una versión dormida de sí mismo. Trabajó en distintos oficios, enfrentó momentos económicos difíciles y terminó llegando al sector de la vigilancia privada, un trabajo que le ha permitido sostenerse mientras sigue observando silenciosamente la vida cotidiana que luego aparece en sus poemas.

Pero todo cambió después de que sufrió una obstrucción intestinal que lo llevó varias veces a cirugía. Durante las hospitalizaciones pasó largos periodos enfrentándose al miedo, al dolor físico y a preguntas personales que había aplazado durante años. En medio de las recuperaciones volvió a abrir aquellas carpetas antiguas y descubrió que seguía necesitando escribir.

“La enfermedad me llevó a replantearme la vida, la relación de pareja y muchas cosas personales. Y en ese proceso volví a escribir, pero ya con más profundidad, con más inspiración y más vida”, cuenta.

Así nació Poética ignición, un proyecto literario publicado de manera independiente en septiembre de 2025, compuesto por 66 poemas que recorren temas como la guerra, el dolor, la paz, la soledad y las emociones que muchas veces permanecen ocultas.

El libro comenzó a circular en redes y plataformas literarias digitales, y recientemente fue reconocido en Italia con el “Premio especial en poesía extranjera” de la Convocatoria Romeo y Julieta, realizada en Cosenza en 2025.

También recibió menciones en la Alianza Literaria México, Portugal y el Mundo (2024) y obtuvo el segundo lugar internacional por la creación del Cántico del Movimiento Internacional “El Universo de Letras Poéticas”.

“Para mí esos reconocimientos no son solo premios literarios, sino que también representan la posibilidad de demostrar que la poesía todavía tiene un lugar en medio de una sociedad marcada por la velocidad, el miedo y la indiferencia”.

“La poesía debe ayudarnos a recuperar la sensibilidad; en Colombia nos cuesta mucho abrir el corazón, conversar, confiar en el otro. Vivimos con miedo a sentir o a ser defraudados”, reflexiona Carlos.

Escribe para no dejar morir lo que siente

En sus poemas aparecen tanto las heridas colectivas del país como preguntas profundamente personales. La primera parte del libro aborda temas sociales y humanos; la segunda se mueve hacia la introspección, el autoconocimiento y las emociones más íntimas.

“Primero hay que conocerse uno mismo y después intentar conocer el mundo”, dice.

Aunque hoy trabaja en seguridad privada, oficio al que llegó después de enfrentar dificultades laborales y falta de oportunidades, Carlos nunca dejó de observar el mundo con la mirada de un poeta.

Desde hace dos años y medio trabaja en la UNAL, y en los descansos entre turnos en el Edificio Uriel Gutiérrez sigue escribiendo, muchas veces inspirado por escenas cotidianas del campus. A veces basta una pareja caminando, una conversación breve o alguien esperando en silencio para que aparezca un nuevo poema.

“La poesía nace justamente de esos instantes que casi siempre pasan desapercibidos para los demás. Escribir no es una actividad separada de la vida diaria sino una forma de atravesarla; por eso tengo ‘dos vidas’: la del vigilante y la del escritor”.

“Uno ejerce el trabajo, y cuando puede escribe sobre lo que siente, observa o vive. Lo importante es no dejar morir lo que uno lleva por dentro”, afirma Carlos.

“En una sociedad capitalista, imagínese uno escribiendo poesía… mucha gente piensa que eso no sirve para nada, pero yo creo que sí sirve, sirve para salvarse”, afirma mientras esboza una sonrisa.

Poética ignición también unió a las generaciones de su familia, pues las ilustraciones de la primera parte del libro fueron hechas completamente a mano por su hija de 17 años, quien leía cada poema y luego dibujaba libremente lo que le transmitía cada texto.

“Ella hizo todas las ilustraciones sin inteligencia artificial; leía el poema y dibujaba lo que sentía”, cuenta Carlos con orgullo.

Además, la segunda parte incluye dibujos donados por un tío suyo que algún día soñó con estudiar arte, aunque nunca lo pudo hacer.

La poesía como proyecto de vida

Además de escribir, Carlos ha comenzado a compartir sus textos en lecturas públicas y espacios digitales de poesía reflexiva, en donde suele leer en voz alta poemas que hablan de la fragilidad humana, del amor persistente y de las heridas emocionales que muchas personas cargan en silencio. También ha incursionado en procesos de enseñanza de escritura creativa.

Al hablar de poesía lo hace como quien habla de algo necesario para sobrevivir. Cita de memoria versos de Miguel Antonio Caro, Epifanio Mejía y Julio Flórez, autores que lo han acompañado desde joven y que todavía recita cuando tiene oportunidad.

Ahora prepara nuevos proyectos: el segundo libro está terminado y espera conseguir apoyo para publicarlo, y el tercero, todavía en construcción, reunirá microrrelatos y cuentos breves bajo el título Devoción, amor y compasión.

“Lo que uno sueña sí se puede cumplir. A veces se demora, pero llega”, dice, y vuelve a sonreír antes de regresar a su turno en el quinto piso del Uriel.










viernes, 8 de mayo de 2026

UNAL superó todas las expectativas en la FILBo 2026

 Entre los resultados más destacados, cinco títulos lideraron las ventas en el estand de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL): la colección La importancia de ser inconforme, sobre Camilo Torres Restrepo; Pereza para todos; Sonetos, de León de Greiff; La vorágine; y la colección Orlando Fals Borda.

A esto se sumaron eventos de alta convocatoria como la presentación de la Colección Ser Texto, el lanzamiento de Sonetos con la participación de Piedad Bonnett, y la visita del escritor senegalés Boubacar Boris Diop, cuya obra Un sepulcro para Kinne Gaajo fue presentada por primera vez en español en América Latina, abriendo un diálogo sobre memoria, literatura y tragedias históricas ignoradas.

Con este panorama, la Universidad la sacó del estadio en la FILBo 2026. Con un estand renovado, una agenda académica robusta y un catálogo editorial que conectó con públicos diversos, consolidó su protagonismo en el sector editorial universitario. 

Con cientos de visitas a un estand organizado para el confort tanto de expositores como de visitantes, la UNAL logró posicionar dos de sus novedades como las más vendidas de esta edición.

En la presentación de la colección sobre Camilo Torres, compuesta por cuatro folletos con textos representativos del “cura rebelde”, se destacó el pensamiento crítico con el que abordó temas como la desigualdad, la marginalidad urbana y la violencia rural.

El profesor Ramón Fayad, exrector de la UNAL y editor de la obra, resaltó que “su trabajo es una referencia obligada en la historia contemporánea de Colombia y América Latina”.

Por su parte, Sonetos forma parte del esfuerzo de la Universidad por mantener vigente la obra de León de Greiff, en un recorrido que permite entender su evolución literaria y su mirada del mundo, a 50 años de su fallecimiento.

Y para hablar de una obra de semejante calibre, la Universidad invitó a una persona a la altura del lanzamiento: la escritora y poeta Piedad Bonnet, premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2024, en honor a quien se nombró la librería de la Sede Medellín, cuya lectura brinda un diálogo entre el quehacer literario en el país.

Sus palabras fueron contundentes: “Colombia no ha sido muy agradecida con sus poetas”, recalcando la importancia de darle voz y participación a esta labor en el país, pues muchas veces es invisibilizada y olvidada en el imaginario de las personas, y más en un mundo que prioriza el consumo rápido y no el valor de las obras.

Libros que no se quedaron atrás

Además de las novedades de este año, también hay libros que destacaron por su acogida, entre ellos Pereza para todos (primera reimpresión), escrito por Hadrien Klent y traducido por Mateo Cardona Vallejo. En sus letras se aborda una pregunta llamativa y muy actual: ¿qué pasaría si trabajáramos 3 horas al día?

El personaje Émilien Long se postula como candidato de la pereza en las elecciones presidenciales, y rodeado de un equipo insólito llevará a cabo una campaña para cambiar la sociedad, alejarse del productivismo excesivo y volver a sentirse vivo. Como describe Editorial UNAL “una novela cargada de una alegre erudición y una mirada burlona sobre nuestras opciones de vida”.

Otro de los libros más vendidos fue la edición de La vorágine, de José Eustasio Rivera, lanzada por la Facultad de Ciencias Humanas, un recorrido para comprender el sentido de la obra desde su historia, profundamente ligada al autor. Con una investigación exhaustiva de la egresada de la UNAL Norma Donato Rodríguez, denominada como una edición genética, pues pretende abordar de forma integral todo lo planteado desde su publicación en 1924.

Por último, pero no menos importante, el ranking de los libros más vendidos lo completa la colección Orlando Fals Borda (primera reimpresión), un trabajo que en 2025 conmemoró los 100 años del natalicio de este sociólogo barranquillera, uno de los intelectuales más importantes del siglo XX en Colombia, creador del método Investigación Acción Participativa (IAP) con el cual llevó la ciencia y la academia al terreno de lo popular y comunitario.

Durante el lanzamiento del año pasado, el profesor Normando Suárez, de la Facultad de Ciencias Humanas de la UNAL, aseguró que “la colección no solo articula la obra fundacional Campesinos de los Andes con la Historia doble de la Costa, sino que además reafirma la vigencia del pensamiento de Fals Borda y su método de IAP, que aún sigue en construcción y en diálogo con los escenarios cambiantes de América Latina”.

El top cinco de libros demuestra que el estand de la UNAL en la FILBo es un espacio imperdible para quienes visitan la fiesta del libro de Bogotá. Además de resaltar la importancia de seguir apostando por las editoriales universitarias, que combinan rigor académico, ciencia y narrativas novedosas y comprensibles para todos los públicos.








sábado, 2 de mayo de 2026

UNAL presenta en la FILBo un libro que propone leer las matemáticas más allá de las fórmulas

 Así como el cine, la música y la pintura tienen crítica para interpretar y valorar sus obras, las matemáticas —tradicionalmente vistas como un campo de certezas— también se pueden poner en duda. Con el libro Crítica matemática, presentado en la FILBo 2026, la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) propone una guía para mirar esta disciplina más allá de sus resultados y preguntarse qué hay detrás de las teorías y por qué algunas formas de pensar se imponen sobre otras.

El libro parte de una incomodidad: creemos entender qué son las matemáticas porque conocemos sus resultados, pero rara vez nos detenemos a examinarlas como práctica, lenguaje y forma de pensamiento.

De ahí nace este proyecto, gestado entre 2022 y 2023 en el Seminario en Filosofía de la Matemática de la UNAL que tomó forma como obra colectiva en 2024. Sus autores construyen herramientas para mirar la disciplina desde otro ángulo, inspiradas en desarrollos del siglo XX como la teoría de categorías o ciertas geometrías no clásicas.

Aunque existen disciplinas tradicionales como la historia y la filosofía de la matemática, con autores como Imre Lakatos o Thomas Kuhn que han estudiado cómo se justifican o evolucionan las teorías, estos enfoques no suelen abordar la matemática como una práctica con formas, estilos y tensiones propias. Ahí radica la apuesta de Crítica matemática: leerla como un campo en donde también hay decisiones, jerarquías y alternativas en juego.

En el centro de esta propuesta está Fernando Zalamea, profesor de la UNAL y uno de los pensadores más influyentes de la matemática contemporánea en América Latina, reconocido por su trabajo en la intersección entre matemáticas, filosofía y cultura.

En Crítica matemática lo acompañan Alexander Cruz, profesor del Departamento de Matemáticas, y Lorena Ham, doctora en Filosofía de la UNAL, quienes fueron sus estudiantes y hoy continúan ese diálogo intelectual desde sus propias investigaciones.

El libro se organiza a partir de cuatro operaciones: ver, describir, calibrar y elucidar. Ver implica aprender a mirar más allá de fórmulas y símbolos; describir introduce una dimensión narrativa poco habitual en la disciplina; calibrar propone distinguir jerarquías en un contexto donde el conocimiento tiende a aplanarse; y elucidar busca responder qué está ocurriendo hoy en las matemáticas, más allá de sus resultados.

Por ejemplo, cuando aprendemos una fórmula en clase, parece que siempre estuvo ahí, como si fuera la única forma posible. Pero detrás hay decisiones, caminos que funcionaban distinto, ideas que se dejaron de lado. El libro permite asomarse a ese “detrás de escena” y entender que las matemáticas también se construyen al elegir unas formas de pensar y no otras.

Estas ideas se desarrollan en 30 estudios de caso que cruzan la matemática con imágenes, lenguaje, e incluso estructuras musicales. El objetivo es mostrar que no se trata solo de producir teoremas, sino de comprender una práctica cultural con formas, ritmos y tensiones propias.

“Son herramientas que inventamos porque no estaban ahí. Proponemos una visión de lo que puede ser una crítica matemática: abrir la mente hacia alternativas al dogma de la filosofía analítica anglosajona, la lógica y la teoría de conjuntos, ampliar la matemática”, indica el maestro Zalamea.

En ese recorrido, el libro también cuestiona una de las tendencias dominantes de la disciplina: el reduccionismo. Frente a enfoques que han intentado encerrar la matemática en marcos únicos, la propuesta abre el campo hacia múltiples formas de pensamiento, en las cuales las ideas se pliegan, se conectan y se transforman.

El profesor Cruz señala que “el proyecto se puede leer como la búsqueda de una ‘geometría del pensamiento matemático’, capaz de revelar cómo se organizan las ideas, dónde aparecen fisuras o puntos ciegos y cómo se transforman a lo largo del tiempo. Esta mirada abarca desde los matemáticos del pasado hasta los desarrollos contemporáneos, e incluye una reflexión sobre la producción matemática en Colombia.

Por su parte la doctora Ham destaca que “el libro responde a una preocupación por la diversidad de la crítica: frente a visiones en las que todo parece equivalente, se propone una lectura que distinga, valore y argumente. No todo da lo mismo, y entender por qué es parte del ejercicio”.

Más que un texto lineal, Crítica matemática funciona como una obra de consulta que invita a recorrer la disciplina desde otros ángulos. Su apuesta es que, incluso en el territorio de las certezas, hay decisiones, estilos y límites que vale la pena examinar.

Esta y muchas otras novedades se encuentran en el estand de la UNAL en la FILBo. La invitación es a explorarlas y a seguir la cobertura en el especial informativo de Unimedios.






miércoles, 29 de abril de 2026

Estudio advierte sobre vacíos en modelos clave para diseñar edificaciones ante sismos

 Permanentemente Colombia está expuesta a la actividad sísmica, por lo que anticipar cómo responden casas, edificios y puentes ante un terremoto es fundamental para proteger vidas. Una investigación encontró que algunos modelos usados para simular ese comportamiento no siempre reflejan lo que ocurre en una estructura durante un sismo, lo que abre la puerta a herramientas más confiables para diseñar dichos modelos.

Los terremotos recientes han puesto en evidencia los riesgos de no anticipar correctamente el comportamiento de las estructuras. En 2017 en Ciudad de México decenas de edificaciones colapsaron, mientras que en Turquía en 2023 más de 35.000 edificios se vinieron abajo evidenciando fallas en el diseño, la construcción y la evaluación estructural.

Estos eventos han reforzado la necesidad de revisar cómo se están modelando las estructuras, es decir qué tan confiables son las herramientas matemáticas usadas por los ingenieros para prever si una edificación resistirá o colapsará.

Ante esta situación, una investigación desarrollada en la Maestría en Ingeniería Estructural de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales revisó críticamente uno de los modelos más utilizados en ingeniería sísmica; una herramienta matemática que permite simular cómo responde una estructura cuando es sacudida repetidamente por un sismo.

El estudio analizó cerca de 90 versiones del modelo y encontró que varias modificaciones incorporadas con el tiempo no tienen un sustento físico claro, es decir que no siempre representan fielmente lo que realmente ocurre en una estructura durante un movimiento sísmico.

Aunque el trabajo tiene una base matemática, sus implicaciones son prácticas, ya que los programas utilizados por los ingenieros para diseñar edificaciones funcionan a partir de estos modelos, que permiten anticipar preguntas cruciales como cuánto se moverá una estructura, qué tanto se deformará y si resistirá sin colapsar.

“Más que hacer modelos más complejos, lo que buscamos es que estos sean más confiables y estén mejor fundamentados en la física real del problema”, explica el ingeniero civil Michael Heredia Pérez, autor del estudio. Esto permite tomar decisiones más seguras desde el diseño y reducir el riesgo de fallas estructurales.

Cómo se simula el comportamiento de una edificación ante un sismo

Para anticipar cómo reaccionan estructuras como viviendas, edificios o puentes durante un terremoto, el investigador se centró en un fenómeno conocido como histéresis, el cual señala que un material o una estructura no responden de la misma manera la primera vez que se deforman y cuando vuelven a ser sacudidas. Es decir que acumulan “memoria” del daño o del esfuerzo previo, lo que afecta su comportamiento en cada nueva sacudida.

Este comportamiento permite calcular cuánto se desplaza una estructura, o sea cuánto se mueve respecto a su posición original y qué tan bien puede recuperar su forma o si queda con daños permanentes.

“Se trata de entender cómo entra la fuerza a un edificio durante un sismo y cómo este responde en términos de movimiento y deformación”, explica el investigador.

El estudio se centró en el modelo Bouc-Wen, desarrollado en la década de 1960 y ampliamente utilizado en el mundo para simular este tipo de comportamientos. Con el paso del tiempo, distintos investigadores han propuesto ajustes para adaptarlo a diferentes materiales y condiciones.

Sin embargo, lo que encontró el magíster es que muchas de esas modificaciones se han ido incorporando sin una validación física sólida, lo que puede afectar la precisión de los análisis.

Hacia modelos más confiables para un país sísmico

En una segunda etapa, el estudio evaluó el uso del algoritmo SINDy, una herramienta que construye ecuaciones a partir de datos experimentales como los obtenidos al medir el comportamiento real de una estructura.

La pregunta era si estos métodos basados en datos podrían reemplazar los modelos tradicionales, y la respuesta fue no. “Los datos por sí solos no son suficientes. Necesitamos que los modelos estén guiados por la física para que las ecuaciones realmente representen el comportamiento estructural”, indica el magíster.

Una tendencia creciente hoy en ingeniería es el monitoreo estructural, que consiste en instalar sensores en edificaciones y puentes para medir cómo vibran y se deforman.

Estos sistemas generan información valiosa, pero el estudio advierte que esos datos se deben interpretar con modelos bien fundamentados, pues de lo contrario se corre el riesgo de tomar decisiones con base en representaciones incompletas de la realidad.

Además de identificar limitaciones, el investigador plantea rutas para avanzar hacia modelos más robustos que integren principios físicos sólidos con herramientas modernas de análisis de datos.

“Dependiendo del objetivo: si es diseñar una estructura o evaluar su comportamiento, se pueden seguir caminos distintos, pero todos deben apuntar a entender mejor cómo responden las estructuras en condiciones reales”, concluye.






martes, 28 de abril de 2026

Uchuva reduce hasta la mitad la inflamación en las encías

 En condiciones de laboratorio, un extracto de uchuva logró reducir hasta en un 50 % la respuesta inflamatoria de las células de las encías frente a una bacteria asociada con la periodontitis, una enfermedad crónica que afecta a más del 61 % de los adultos en Colombia. El hallazgo, logrado por investigadores en Farmacología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), abre la puerta a nuevas estrategias para tratar esta afección más allá del control bacteriano.

La periodontitis hace que las encías se inflamen y sangren, y en los casos más graves que los dientes se caigan. Aunque empieza por bacterias, el verdadero problema es que el cuerpo reacciona con demasiada fuerza, como si usara un martillo para matar una mosca, y termina dañando sus propios tejidos. Esa reacción exagerada es la que, con el tiempo, destruye el soporte del diente.

 En Colombia esta enfermedad tiene un alcance amplio: según el Ministerio de Salud, cerca del 61 % de los adultos la padece. Además, puede agravar problemas cardíacos, pulmonares y metabólicos, especialmente en personas con diabetes. Eliminar la bacteria ayuda, pero no es suficiente, ya que el mayor daño no lo causa directamente el microorganismo sino la respuesta inflamatoria del propio cuerpo, que continúa activa incluso después del tratamiento.


Una de las principales responsables de este proceso es la bacteria Porphyromonas gingivalis, que al alterar el equilibrio de la microbiota oral activa una “tormenta inflamatoria” en las encías. Para sobrevivir, la bacteria no necesita eliminar por completo el sistema inmune, sino manipularlo: lo activa lo suficiente para generar inflamación, pero evita ser eliminado. Ese equilibrio a su favor es lo que mantiene la enfermedad activa durante años, incluso toda la vida.

 ¡La uchuva al rescate!

Para estudiar este fenómeno, la investigadora Sara Delgadillo Barrera, magíster en Farmacología de la UNAL, trabajó con células reales de encía humana (recolectadas de pacientes), conocidas como fibroblastos gingivales, que no solo mantienen la estructura del tejido, sino que también participan en la respuesta inflamatoria.

 En el laboratorio, estas células se estimularon con lisados de la bacteria P. gingivalis, es decir fragmentos que conservan las moléculas capaces de activar la inflamación, lo que permite reproducir controladamente lo que ocurre en la enfermedad.

Después se aplicó el extracto de uchuva en microemulsión y su efecto se evaluó midiendo mediadores inflamatorios —como IL-6, IL-8 y TNF-α— mediante técnicas como PCR en tiempo real y Luminex, además de verificar la viabilidad celular para descartar efectos tóxicos.

 Los resultados mostraron una reducción significativa en la producción de estos mediadores en las células tratadas, lo que indica una menor respuesta inflamatoria. En otras palabras, la uchuva no elimina la bacteria pero sí modula la reacción del cuerpo. Este efecto, similar a bajar la intensidad de una alarma sobreactivada, se logró sin afectar la salud de las células, lo que sugiere su potencial como base para futuros tratamientos complementarios.

 Colombia es el principal productor y exportador de uchuva en el mundo, lo cual la convierte en una fruta emblemática del país. En su interior contiene compuestos como polifenoles y fitoesteroles que pueden interferir en las rutas celulares responsables de la inflamación. Estas sustancias actúan como reguladores: no bloquean completamente la respuesta inmune, pero evitan que se vuelva dañina.

 “Aunque durante décadas el tratamiento de la periodontitis se ha centrado en eliminar bacterias, hoy se reconoce que en enfermedades crónicas el problema no es solo el patógeno, sino cómo responde el organismo”, explica la investigadora.

Además, los tratamientos actuales tienen limitaciones: el uso prolongado de antibióticos puede generar resistencia bacteriana, y algunos antisépticos, como la clorhexidina, pueden causar efectos secundarios. Por eso es prioritario encontrar alternativas que actúen de forma más equilibrada.

 En ese contexto, los extractos naturales han ganado interés porque pueden actuar sobre múltiples mecanismos al mismo tiempo. A diferencia de muchos fármacos tradicionales, que tienen un único blanco, estos compuestos influyen en varias rutas biológicas, lo que los hace especialmente útiles en enfermedades complejas. De hecho, extractos de plantas como la cúrcuma o frutas como la granada han mostrado resultados prometedores.

 El siguiente paso será probar este extracto en modelos más complejos, y posteriormente en ensayos clínicos. Solo entonces se podrá confirmar su uso terapéutico, pero este es el primer estudio que explora el potencial de la uchuva en odontología, abriendo una nueva línea de investigación.



 


lunes, 20 de abril de 2026

UNAL será protagonista en la FILBo 2026 con más de 120 novedades académicas y literarias

 En su compromiso de divulgar el conocimiento y la cultura, la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) participará en la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo) 2026, que se realizará del 21 de abril al 4 de mayo en Corferias, con una de las agendas editoriales más amplias de los últimos años.

La programación reúne el trabajo de 26 Centros Editoriales, Sedes, Facultades e Institutos, con una oferta pensada para públicos diversos. Cerca de 230 participantes —entre autores, editores y moderadores— harán posibles más de 100 eventos y la presentación de alrededor de 120 novedades editoriales, en una agenda que refleja la diversidad de saberes que conviven en la Universidad.

La participación estará liderada por la Editorial UNAL, que presentará una muestra del catálogo institucional y de sus publicaciones más recientes. Entre los ejes centrales se destaca el homenaje a León de Greiff a los 50 años de su muerte, con la publicación de su obra en verso y prosa; la colección La importancia de ser inconforme, que revisita el pensamiento de Camilo Torres Restrepo; Ser texto, que propone nuevas formas de narrar el conocimiento; y Relieve, dedicada a recuperar el legado de importantes académicos que han marcado la historia intelectual del país.

Así lo destaca el profesor José Ismael Peña Reyes, rector de la UNAL, quien invitó a la comunidad a participar en esta edición de la Feria, que tendrá a India como país invitado de honor. “Tenemos 3.000 profesores y 50.000 estudiantes produciendo conocimiento valioso para el país y que presentamos cada año en este importante escenario”, señala.

El directivo también resalta la reedición de obras de León de Greiff en formato digital y de acceso abierto, la presencia del escritor senegalés Boubacar Boris Diop —quien dialogará con la comunidad universitaria— y la circulación de obras como El triple legado, de Virginia Gutiérrez de Pineda, que amplían la conversación académica hacia públicos más diversos.

Una obra que sigue vigente

León de Greiff es uno de los protagonistas de la participación de la UNAL en la FILBo, como parte de un homenaje a los 50 años de su muerte, que reconoce su legado en la poesía y la prosa del país. Desde la Editorial UNAL, dirigida por la profesora Marta Juanita Villaveces, se ha impulsado esta apuesta por acercar su obra a nuevos lectores.

Desde la entrada del estand los asistentes encontrarán una línea gráfica dedicada al poeta, que incluye piezas como una caricatura realizada por Ricardo Rendón en la década de 1930, como parte de un recorrido visual por su vida y obra.

Este trabajo forma parte de un proyecto adelantado por la Universidad desde 2018 para recuperar y difundir su legado, con la publicación de su obra poética en la Colección Obras Escogidas. A esta apuesta se suma ahora la reedición de sus obras completas —en verso y prosa—, disponibles en acceso abierto, lo que amplía su circulación y permite que nuevos lectores se acerquen a su escritura.

En esa misma línea, la reciente edición del libro Sonetos reúne por primera vez textos escritos por De Greiff entre 1914 y 1972, y permite recorrer de manera continua su relación con esta forma poética.

La obra de León de Greiff ocupa un lugar singular en la literatura latinoamericana por su capacidad de reinventar el idioma: convirtió el español en un territorio de juego, música y experimentación constante. Su poesía, atravesada por múltiples voces y máscaras, rompió con las formas tradicionales y abrió caminos para entender la escritura como exploración.

Para abordar la vigencia y el alcance de su obra, la UNAL invitó a la escritora y poeta Piedad Bonnett, Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2024, quien presentará esta publicación. Su lectura de De Greiff abre nuevas claves para acercarse a su obra, en diálogo con la tradición y la contemporaneidad.

Además ella fue profesora de la Institución, de ahí que la Librería de la Sede Medellín –en el Ágora del campus El Volador– lleva su nombre, lo que refuerza su vínculo con la comunidad universitaria de la UNAL.

Academia para todos

Otra de las apuestas editoriales de la UNAL es la colección Ser texto, que propone nuevas formas de narrar el conocimiento y llevar la investigación más allá de los formatos académicos tradicionales. En estos libros, la escritura se desplaza hacia territorios más sensibles —la memoria, el cuerpo, la experiencia cotidiana— y busca conectar con lectores no especializados.

La colección reúne títulos como Un hueco de vientoBreve historia de un planoLa noche en los ojosÓxido de hierroMal de ojoAnidaciones y vuelos, y A medio hacer: Pausas, memorias, linajes —este último en coedición con la Editorial Laguna—, que en conjunto muestran una forma distinta de contar el conocimiento desde la Universidad.

Mal de ojo, de la profesora Sonia Vargas Martínez, ofrece una reflexión sobre la mirada, y cómo procesos históricos como la colonia y el patriarcado han influido en la forma en que interpretamos el mundo.

Por su parte, en Un hueco de viento, la profesora Edith González traza un recorrido entre Choachí, Fómeque, Cáqueza y Ubaque, en el que explora las variaciones climáticas —sequedad, esplendor, friaje y humedad— a partir de las señales que revelan árboles, aves y mariposas, invitando a leer el territorio desde otras sensibilidades.

Colecciones imperdibles

Como parte de su apuesta por la memoria y el legado, la Editorial UNAL presentará colecciones dedicadas a figuras clave del pensamiento colombiano, con propuestas que buscan acercar estas obras a nuevos lectores.

Entre ellas se destaca la colección La importancia de ser inconforme: El legado de Camilo Torres Restrepo, que ofrece un acercamiento a su pensamiento en un formato breve y asequible, pensado para nuevas generaciones. Allí se reúnen títulos como Pensamiento críticoLa proletarización de Bogotá: ensayo de metodología estadísticaUna mirada crítica sobre la violencia e Investigar para transformar, que muestran la vigencia de sus ideas como herramienta para comprender y transformar la realidad.

Los visitantes también conocerán la colección Relieve, dedicada a recuperar el legado de profesores que han marcado la historia intelectual de la Universidad y del país. Incluye obras como Medicina tradicional de Colombia. Volumen 1El triple legado, de Virginia Gutiérrez de Pineda; Antología, de Jaime Eduardo Jaramillo;  y La Universidad y el movimiento estudiantil en el trienio 1964-1966, que reúnen archivos y memorias para leer el presente a la luz de la historia.

A esta oferta se suma la colección dedicada a Augusto Ángel Maya, uno de los pensadores ambientales más influyentes de Colombia y América Latina, con títulos como El retorno de ÍcaroLa fragilidad ambiental de la culturaLa aventura de los símbolos, y Cuadernos ambientales, que abren nuevas reflexiones sobre la relación entre cultura y naturaleza.

Memoria compartida

Otra de las novedades editoriales será el libro Un sepulcro para Kinne Gajoo, del escritor senegalés Boubacar Boris Diop, una obra que explora la memoria, la pérdida y el duelo a partir del naufragio del barco Le Joola, ocurrido en Senegal en 2002.

Escrito originalmente en idioma wólof, el libro reivindica la lengua como un espacio de resistencia y recuperación de voces históricamente silenciadas, y propone un diálogo entre memorias que trascienden fronteras.

La obra se presentará en la FILBo 2026 con la prologuista Diana Ospina, en una conversación que busca tender puentes entre las memorias africanas y latinoamericanas. Además, el autor visitará el campus de Bogotá el 27 de abril, en donde presentará su libro en el Auditorio Margarita González del edificio de Posgrados de Ciencias Humanas, a las 3:00 p. m.

“No conocemos lo suficiente a los autores del Sur Global, por lo que esta es una oportunidad para dialogar con el escritor, quien vendrá desde Senegal a la FILBo y también realizará actividades en la Universidad”, destaca la profesora Villaveces.

La programación también incluye una oferta dirigida a público infantil, con libros y talleres que abordan temas como astronomía y volcanes, desarrollados en alianza con Fundalectura y llevados a colegios públicos del país. Entre las novedades se destacan una adaptación de La divina comedia para niños y Mi primer libro de plantas.

El estand de la Universidad es el 102 del Pabellón 3, nivel 2 de Corferias, con un espacio que integrará la tienda UNAL —con un catálogo editorial especial—, un punto de relacionamiento editorial y un área de información para orientar a los visitantes. Allí también estará Unimedios, que, como es habitual, desplegará a su equipo de periodistas, productores, fotógrafos, editores y realizadores para realizar un cubrimiento integral de la participación de la Universidad en la FILBo.

Este trabajo se verá reflejado en una cobertura diaria que incluirá noticias, entrevistas, fotogalerías y contenidos para radio, televisión y plataformas digitales. Además, este año habrá un sitio web especial que reunirá la agenda, los contenidos periodísticos y el seguimiento día a día de la presencia de la UNAL en la Feria, articulado con las redes sociales institucionales.









viernes, 27 de marzo de 2026

UNAL Sede de La Paz enseña periodismo cultural desde el Caribe

 En el corazón del Cesar se está gestando una revolución narrativa: mientras el mundo corre tras la inmediatez, los estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede de La Paz se detienen a escuchar el latido de la tierra. ¿El secreto? La asignatura de Periodismo Cultural, que solo se ofrece en esta Sede dentro de la carrera de Gestión Cultural y Comunicativa, está transformando las aulas en laboratorios de identidad.

El propósito es que los futuros profesionales comprendan  las realidades culturales desde sus orígenes y las divulguen. En ese proceso, el periodismo se convierte en una herramienta para empoderar a las comunidades, visibilizar problemas que suelen pasar desapercibidos y fortalecer la participación ciudadana desde lo local. También aporta a la construcción de memoria, promueve el diálogo entre saberes y acerca la información veraz sobre dinámicas que impactan la vida cotidiana.

“Esta asignatura fortalece los géneros informativos del periodismo fuera de los salones de clase habituales. A través de salidas de campo semestrales, los estudiantes —especialmente de octavo— logran visibilizar saberes ignorados, contar historias de formas distintas, romper el molde convencional y comprender la cosmovisión regional para narrarla con respeto y profundidad en una crónica o un documental”, afirma el docente James León Parra.

La salida de campo más reciente fue un encuentro de mundos. El asentamiento Maruámake —ubicado al norte de Valledupar, junto al río Guatapurí y en medio de la Sierra Nevada de Santa Marta— abrió sus puertas para compartir su gastronomía, artesanías y visiones ancestrales. Allí habita el pueblo Kogui-Malayo, nombre que se traduce como “la verdadera gente”, una comunidad que ha resistido los cambios de su entorno y conserva una profunda relación espiritual con el territorio.

De esta experiencia surgen proyectos de alto impacto como el reportaje “Guardianas de la Línea Negra”, de las estudiantes Karoll Gutiérrez y Vanessa Poveda, en el cual ellas se adentrarán en los Puntos de Pagamento, lugares sagrados fundamentales para el equilibrio natural y espiritual del resguardo Kogui-Malayo que hoy enfrentan procesos de intervención y olvido.

“Nos llamó la atención porque en la Plaza Alfonso López de Valledupar existen Puntos de Pagamento sobre los cuales se construyeron la iglesia y el convento, ignorando su valor consagrado”, anota la estudiante Gutiérrez manifestando su interés por la situación jurídica de la Línea Negra.

En 2018 el Decreto 1500 delimitó la Línea Negra abarcando territorios de Cesar, La Guajira y Magdalena con cerca de 30 municipios como Valledupar, Pueblo Bello, Santa Marta y Riohacha. El pasado 12 de febrero el Consejo de Estado anuló el Decreto por fallas en su trámite, lo que ha generado preocupación sobre la protección de estos territorios sagrados.

“Tenemos el importante reto de visibilizar la visión de un pueblo mediante testimonios y voces directas, y así contribuir de alguna manera a su protección”, agrega.

La estudiante Isela Mieles considera que “estos espacios formativos son el puente entre la teoría y la realidad étnica del departamento, por eso agradezco inmensamente la apuesta de la Sede de La Paz por llevarlos más allá del aula y brindarnos estas oportunidades, pues aquí no venimos simplemente a redactar hechos de escritorio, sino que llegamos hasta los lugares en donde se respiran las tradiciones y las narramos desde sus raíces. Es un privilegio habitar la región para entenderla antes de contarla”.

“Esta formación ha sido muy valiosa en mi proceso profesional: hoy estoy escribiendo la historia de Germán Cuello, un odontólogo de la etnia Kogui que decidió formarse para regresar a servir a su comunidad. Su trayectoria, marcada por el compromiso y la vocación, se convierte en un ejemplo de transformación social desde el territorio”.

Cabe mencionar que detrás de cada historia hay un respaldo técnico y humano. El semillero Sentipensantes se ha consolidado como un aliado estratégico en este proceso, acompañando a los estudiantes en el manejo de los equipos, las técnicas de entrevista, las producción audiovisual y la fotografía narrativa, lo que permite que las historias no solo se cuenten bien, sino que también se documenten con calidad profesional.

Más que una asignatura, en la UNAL Sede de La Paz el Periodismo Cultural se ha convertido en una experiencia formativa que conecta a los estudiantes con el territorio, les exige escuchar antes de narrar, y les recuerda que las historias más poderosas nacen allí donde la cultura sigue viva.