El físico Juan Camilo Buitrago Casas, magíster en Astronomía de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), lideró el lanzamiento de un cohete de la NASA que logró captar simultáneamente tres fulguraciones solares de baja intensidad. El hito permitirá entender mejor cómo se originan estas explosiones y mejorar las tecnologías que vigilan la actividad del Sol.
La misión se desarrolló en el marco del programa The
Focusing Optics X-ray Solar Imager (Foxsi), dedicado a estudiar la actividad
solar mediante telescopios especializados en rayos X.
El cohete despegó el pasado 14 de mayo desde la base Poker
Flat Research Range, en Fairbanks (Alaska), luego de dos semanas de espera en
las que el equipo científico aguardó la aparición simultánea de varias
fulguraciones solares para poner a prueba la capacidad del instrumento.
La oportunidad llegó cuando los investigadores detectaron
tres pequeñas fulguraciones solares ocurriendo simultáneamente, un escenario
poco frecuente y especialmente valioso para probar el instrumento.
“Solo hasta el jueves pasado, dentro de nuestra ventana de
lanzamiento, ocurrieron tres fulguraciones pequeñas al mismo tiempo. Entonces
fue cuando decidimos iniciar el conteo regresivo y lanzar”, explica el
astrónomo.
Durante el vuelo, el cohete salió temporalmente al espacio,
registró información sobre las explosiones solares y posteriormente regresó a
la Tierra sin entrar en órbita.
Dicho tipo de trayectorias, conocidas como “vuelos
suborbitales”, permiten realizar observaciones científicas durante cortos
periodos fuera de la atmósfera.
La misión también sirvió para evaluar nuevas tecnologías de
observación solar. Tras completar el vuelo y recopilar la información
científica, el cohete aterrizó en una zona montañosa de Alaska, en donde fue
recuperado por un helicóptero y trasladado nuevamente al centro de operaciones
para iniciar la descarga y el análisis de los datos.
“Los datos que recogimos en vuelo son de buena calidad”,
señala el experto Buitrago, quien desde hace varios años participa en el
proyecto Foxsi y antes estuvo en otros 4 lanzamientos de este programa
científico de la NASA.
El resultado es especialmente importante porque en 2024
Foxsi logró observar una fulguración solar de gran magnitud, mientras que las
explosiones pequeñas siguen siendo mucho más difíciles de detectar y estudiar.
La nueva misión representa un avance importante para la
observación de fulguraciones solares de baja intensidad.
“Volar en tres fulguraciones pequeñas que ocurrían al tiempo
nos completa la historia. Nos habla de que la tecnología que estamos volando es
capaz de observar tanto fulguraciones grandes como pequeñas, todas con el mismo
instrumento”, afirma el investigador.
Las fulguraciones solares son liberaciones explosivas de
energía procedentes del Sol que pueden generar eyecciones coronales de masa, es
decir nubes de plasma capaces de alterar comunicaciones satelitales, redes
eléctricas y sistemas tecnológicos en la Tierra.
Comprender estos fenómenos permitiría reaccionar con mayor
rapidez ante eventos solares extremos y reducir posibles impactos tecnológicos.
La misión Foxsi es liderada por las Universidades de
Minnesota y de California en Berkeley, junto con más de 90 científicos e
ingenieros de diferentes países.
Durante el vuelo se utilizaron telescopios de rayos X y
ultravioleta capaces de registrar información de alta resolución sobre la
actividad solar.
Aunque los resultados preliminares son positivos, el
análisis científico apenas comienza. El equipo deberá trabajar durante meses en
procesos de calibración y estudio de datos para interpretar el comportamiento
de las fulguraciones registradas durante la misión.
“Aún tenemos un montón de trabajo por hacer. Serán meses de
trabajarle a los datos de calibración pre y posvuelo para entender las medidas
que tomamos y analizar mejor qué podemos aprender de las tres fulguraciones
solares que vimos en vuelo”, concluye el físico y magíster de la UNAL.



































