El Ministerio de las Culturas, la Fundación Rogelio Salmona y la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) postularon ante la Unesco un conjunto de edificaciones representativas del legado del arquitecto Salmona en la Institución, entre ellas el Edificio de Posgrados de la Facultad de Ciencias Humanas de la Sede Bogotá. Durante 2026 el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios evaluará la postulación, y si el proceso avanza, el Comité de Patrimonio Mundial tomará una decisión final en 2027.
La postulación destaca el valor de algunas de las obras más
representativas de Rogelio Salmona dentro de la arquitectura moderna
latinoamericana —como las Residencias El Parque, el Archivo General de la
Nación, la Biblioteca Pública Virgilio Barco y el Edificio de Posgrados de la
Facultad de Ciencias Humanas de la UNAL—, especialmente por su capacidad de
promover el encuentro ciudadano a través de espacios públicos abiertos e
integrados al entorno urbano y natural.
“La selección de las obras postuladas fue el resultado de un
proceso de discusión con expertos nacionales e internacionales para identificar
proyectos que representaran un ‘valor universal excepcional’, criterio
fundamental en la evaluación patrimonial de la Unesco”, señala el profesor
Ricardo Daza, de la Escuela de Arquitectura de la Facultad de Artes de la UNAL.
La participación de la Universidad en dicho proceso se
desarrolló mediante convenios interinstitucionales con el Ministerio de las
Culturas, orientados a identificar, valorar y considerar la apropiación social
del patrimonio arquitectónico de Rogelio Salmona, así como la preparación del
expediente técnico de nominación ante la Unesco.
Tales acuerdos permitieron compilar fichas de valoración de
las obras seleccionadas, actualizar la lista indicativa de patrimonio mundial y
elaborar las primeras versiones del documento de postulación, proceso en el que
participaron profesores y estudiantes de la UNAL en coordinación con la
Fundación Rogelio Salmona y las entidades de patrimonio cultural.
Un edificio que transforma la experiencia universitaria
El Edificio de Posgrados de la Facultad de Ciencias Humanas
de la UNAL se construyó en 1998 dentro de la Ciudad Universitaria. Con tres
niveles y cerca de 11.000 m2 de área construida, el
inmueble alberga auditorios, espacios para investigación, salas de seminarios,
cafetería, áreas administrativas y terrazas jardín. Los espejos de agua que
rodean la construcción y atraviesan algunos patios refuerzan la relación entre
arquitectura y paisaje, uno de los rasgos más reconocibles en la obra del
arquitecto Salmona.
“Es un edificio que no solo resuelve los encargos académicos
de la Facultad de Ciencias Humanas, sino que además transforma la enseñanza a
partir de la creación de un espacio abierto que convoca a toda la comunidad
universitaria”.
“La espacialidad del edificio supera su función original y
ha generado una apropiación significativa dentro del campus, al propiciar
encuentros entre estudiantes, profesores e investigadores. Es un edificio
abierto que rompe con la noción de un edificio universitario cerrado y propone
una relación permanente entre interior y exterior”, afirma el profesor Daza.
Otro de los elementos que motivaron su inclusión en la
postulación es la experiencia espacial que propone el recorrido arquitectónico.
“El edificio tiene una especie de promenada arquitectural —un recorrido
continuo pensado para experimentar el espacio— que asciende a través de rampas
y espacios abiertos estableciendo una conexión con la naturaleza, con el
paisaje de la ciudad, con los Cerros y el cielo”.
“Desde esta perspectiva, la obra se puede entender como un
verdadero observatorio cosmológico, en el que el recorrido permite integrar la
experiencia corporal del visitante con el entorno natural y urbano”, señala el
arquitecto.
Esta edificación forma parte de un conjunto de proyectos que
consolidaron el lenguaje arquitectónico de Salmona, basado en materiales como
el ladrillo, el hormigón visto y la piedra, así como en la creación de espacios
colectivos pensados para el encuentro ciudadano. Obras como el Archivo General
de la Nación, las Torres del Parque, la Biblioteca Virgilio Barco y el Centro
Cultural Gabriel García Márquez comparten esa búsqueda por integrar
arquitectura, memoria urbana y experiencia humana.
Para el profesor Daza, el edificio sintetiza una exploración
material y cultural característica del arquitecto. Destaca el uso del concreto
ocre, las texturas del ladrillo y las celosías, así como las alusiones a
tradiciones constructivas latinoamericanas y mesoamericanas, visibles en la
composición de los espacios abiertos y en el tratamiento de las cubiertas.
“En la obra de Salmona conviven la modernidad arquitectónica
y las tradiciones culturales del territorio. En este edificio se logra una
reinterpretación de esas experiencias en un lenguaje propio que representa el
sentir latinoamericano”, señala.
Un legado arquitectónico ligado a la universidad pública
El arquitecto Salmona, uno de los creadores más influyentes
de la arquitectura colombiana y latinoamericana, mantuvo una relación profunda
con Bogotá y con la UNAL, institución en la que inició su formación profesional
antes de emprender un camino que transformaría la arquitectura del país. Nacido
en París en 1927 y radicado desde niño en la capital colombiana, desarrolló una
obra marcada por el diálogo entre arquitectura, paisaje y vida pública.
Tras suspender sus estudios en la UNAL, viajó a Francia en
1948 para trabajar durante cerca de una década en el taller de Le Corbusier,
experiencia que resultó decisiva en su formación. A su regreso a Bogotá, en
1958, inició una trayectoria profesional y académica que dejó obras
emblemáticas en distintas ciudades del país y contribuyó a redefinir la
relación entre arquitectura, espacio urbano y ciudadanía.
El vínculo entre el arquitecto y la Universidad se mantuvo a
lo largo de su vida. En el 2000 la Institución le otorgó el título de Doctor
Honoris Causa reconociendo una trayectoria que transformó la arquitectura
colombiana y aportó nuevas maneras de pensar la ciudad y el espacio público.
El profesor Daza subraya que la inclusión del Edificio de
Posgrados en la candidatura representa un reconocimiento significativo para la
UNAL, no solo por el valor arquitectónico de la obra sino también por el
vínculo histórico de Salmona con la Institución, en la que inició su formación,
ejerció la docencia y desarrolló uno de sus proyectos más representativos.
Además, considera que esta postulación impulsaría futuras
iniciativas de reconocimiento patrimonial del campus universitario, al
evidenciar la importancia cultural y arquitectónica de la Ciudad Universitaria
dentro del país.
























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