martes, 10 de febrero de 2026

Edificio de Posgrados de la UNAL, candidato a Patrimonio Mundial de la Unesco

 El Ministerio de las Culturas, la Fundación Rogelio Salmona y la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) postularon ante la Unesco un conjunto de edificaciones representativas del legado del arquitecto Salmona en la Institución, entre ellas el Edificio de Posgrados de la Facultad de Ciencias Humanas de la Sede Bogotá. Durante 2026 el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios evaluará la postulación, y si el proceso avanza, el Comité de Patrimonio Mundial tomará una decisión final en 2027.

La postulación destaca el valor de algunas de las obras más representativas de Rogelio Salmona dentro de la arquitectura moderna latinoamericana —como las Residencias El Parque, el Archivo General de la Nación, la Biblioteca Pública Virgilio Barco y el Edificio de Posgrados de la Facultad de Ciencias Humanas de la UNAL—, especialmente por su capacidad de promover el encuentro ciudadano a través de espacios públicos abiertos e integrados al entorno urbano y natural.

“La selección de las obras postuladas fue el resultado de un proceso de discusión con expertos nacionales e internacionales para identificar proyectos que representaran un ‘valor universal excepcional’, criterio fundamental en la evaluación patrimonial de la Unesco”, señala el profesor Ricardo Daza, de la Escuela de Arquitectura de la Facultad de Artes de la UNAL.

La participación de la Universidad en dicho proceso se desarrolló mediante convenios interinstitucionales con el Ministerio de las Culturas, orientados a identificar, valorar y considerar la apropiación social del patrimonio arquitectónico de Rogelio Salmona, así como la preparación del expediente técnico de nominación ante la Unesco.

Tales acuerdos permitieron compilar fichas de valoración de las obras seleccionadas, actualizar la lista indicativa de patrimonio mundial y elaborar las primeras versiones del documento de postulación, proceso en el que participaron profesores y estudiantes de la UNAL en coordinación con la Fundación Rogelio Salmona y las entidades de patrimonio cultural.

Un edificio que transforma la experiencia universitaria

El Edificio de Posgrados de la Facultad de Ciencias Humanas de la UNAL se construyó en 1998 dentro de la Ciudad Universitaria. Con tres niveles y cerca de 11.000 m2 de área construida, el inmueble alberga auditorios, espacios para investigación, salas de seminarios, cafetería, áreas administrativas y terrazas jardín. Los espejos de agua que rodean la construcción y atraviesan algunos patios refuerzan la relación entre arquitectura y paisaje, uno de los rasgos más reconocibles en la obra del arquitecto Salmona.

“Es un edificio que no solo resuelve los encargos académicos de la Facultad de Ciencias Humanas, sino que además transforma la enseñanza a partir de la creación de un espacio abierto que convoca a toda la comunidad universitaria”.

“La espacialidad del edificio supera su función original y ha generado una apropiación significativa dentro del campus, al propiciar encuentros entre estudiantes, profesores e investigadores. Es un edificio abierto que rompe con la noción de un edificio universitario cerrado y propone una relación permanente entre interior y exterior”, afirma el profesor Daza.

Otro de los elementos que motivaron su inclusión en la postulación es la experiencia espacial que propone el recorrido arquitectónico. “El edificio tiene una especie de promenada arquitectural —un recorrido continuo pensado para experimentar el espacio— que asciende a través de rampas y espacios abiertos estableciendo una conexión con la naturaleza, con el paisaje de la ciudad, con los Cerros y el cielo”.

“Desde esta perspectiva, la obra se puede entender como un verdadero observatorio cosmológico, en el que el recorrido permite integrar la experiencia corporal del visitante con el entorno natural y urbano”, señala el arquitecto.

Esta edificación forma parte de un conjunto de proyectos que consolidaron el lenguaje arquitectónico de Salmona, basado en materiales como el ladrillo, el hormigón visto y la piedra, así como en la creación de espacios colectivos pensados para el encuentro ciudadano. Obras como el Archivo General de la Nación, las Torres del Parque, la Biblioteca Virgilio Barco y el Centro Cultural Gabriel García Márquez comparten esa búsqueda por integrar arquitectura, memoria urbana y experiencia humana.

Para el profesor Daza, el edificio sintetiza una exploración material y cultural característica del arquitecto. Destaca el uso del concreto ocre, las texturas del ladrillo y las celosías, así como las alusiones a tradiciones constructivas latinoamericanas y mesoamericanas, visibles en la composición de los espacios abiertos y en el tratamiento de las cubiertas.

“En la obra de Salmona conviven la modernidad arquitectónica y las tradiciones culturales del territorio. En este edificio se logra una reinterpretación de esas experiencias en un lenguaje propio que representa el sentir latinoamericano”, señala.

Un legado arquitectónico ligado a la universidad pública

El arquitecto Salmona, uno de los creadores más influyentes de la arquitectura colombiana y latinoamericana, mantuvo una relación profunda con Bogotá y con la UNAL, institución en la que inició su formación profesional antes de emprender un camino que transformaría la arquitectura del país. Nacido en París en 1927 y radicado desde niño en la capital colombiana, desarrolló una obra marcada por el diálogo entre arquitectura, paisaje y vida pública.

Tras suspender sus estudios en la UNAL, viajó a Francia en 1948 para trabajar durante cerca de una década en el taller de Le Corbusier, experiencia que resultó decisiva en su formación. A su regreso a Bogotá, en 1958, inició una trayectoria profesional y académica que dejó obras emblemáticas en distintas ciudades del país y contribuyó a redefinir la relación entre arquitectura, espacio urbano y ciudadanía.

El vínculo entre el arquitecto y la Universidad se mantuvo a lo largo de su vida. En el 2000 la Institución le otorgó el título de Doctor Honoris Causa reconociendo una trayectoria que transformó la arquitectura colombiana y aportó nuevas maneras de pensar la ciudad y el espacio público.

El profesor Daza subraya que la inclusión del Edificio de Posgrados en la candidatura representa un reconocimiento significativo para la UNAL, no solo por el valor arquitectónico de la obra sino también por el vínculo histórico de Salmona con la Institución, en la que inició su formación, ejerció la docencia y desarrolló uno de sus proyectos más representativos.

Además, considera que esta postulación impulsaría futuras iniciativas de reconocimiento patrimonial del campus universitario, al evidenciar la importancia cultural y arquitectónica de la Ciudad Universitaria dentro del país.








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