jueves, 7 de octubre de 2021

Robot inteligente agiliza entrega de mercancías

 A este robot “humanizado” se le envían comandos por medio de una aplicación móvil interconectada con servicios en la nube, lo cual le permite, a través de inteligencia artificial, identificar los obstáculos en su entorno y realizar de manera autónoma las tareas que se le han programado.

A esta máquina se le pueden encomendar tareas de servicios como el movimiento seguro de mercancías a diferentes lugares de un área de trabajo, es decir que puede esquivar obstáculos y elementos e interactuar con otros robots industriales.

Su creador es el ingeniero electrónico Alejandro Serrate, estudiante de la Maestría en Ingeniería de Sistemas de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín, quien buscó que su máquina desarrollara actividades autónomas en entornos dinámicos, específicamente en fábricas de producción, para entregar mercancías de manera segura.

“En el desempeño de mi profesión iba a las fábricas y noté que nadie conocía cómo funcionaban o se manejaban estos robots, a los que los funcionarios veían como una caja negra que nadie lograba descifrar. Esto hace que la producción de la planta carezca de efectividad y eficiencia”, explica.

Los robots autónomos incorporan nuevas funciones de inteligencia artificial y coordinación para trabajar entre ellos sin intervención humana y así lograr automatizar un buen número de tareas de logística y producción.

El proyecto que desarrolla el estudiante tiene tres funciones específicas, que él explica así:

“Se crea una aplicación web para que el sistema de robótica pueda ser operado por un técnico en la industria, es decir que no se tenga que recurrir a un experto en ingeniería para operar la máquina”.

“También se emplea una base de datos que almacena información para que el robot pueda recibir, procesar y dar respuesta a la asignación de tareas”.

“Por último se involucran herramientas de desarrollo en la nube, para que estas máquinas se puedan programar desde la misma aplicación en la nube, mediante un celular, una tablet o un computador. Esas herramientas en la nube se incorporan de manera integrada, de forma que el usuario empiece a programar y no tenga que configurar y actualizar las versiones”.

Cabe anotar que la computación en la nube ofrece capacidad informática ilimitada, memoria y almacenamiento de gran cantidad de datos con el fin de optimizar los procesos logísticos.

Acción del robot en un entorno logístico

Dada la emergencia sanitaria generada por el COVID-19, el estudiante Serrate probó el funcionamiento del robot en un entorno interior que simula una instalación industrial.

Inicialmente este se posiciona próximo al objeto que debe tomar para llevar a otro punto; es guiado a través de una cámara integrada en el entorno que le proporciona las coordenadas del  elemento a tomar mediante marcadores fiduciales, un tipo de señalización dispuesta en el área de carga y descarga, que le sirven al robot de referencia para su desplazamiento.

El robot recoge el pedido de carga y lo traslada a través del entorno, esquivando obstáculos fijos como paredes, o dinámicos, que aparecen de manera aleatoria en su ruta de navegación hasta llegar al área de descarga. Aquí se entrega la mercancía de manera segura y el robot envía la notificación de que el pedido se completó.

Mayor eficacia

El estudiante Serrate destaca además que “este sistema de robótica permite reducir tiempos en la operación logística de desplazamiento de mercancías, con una alta eficacia; hoy el proceso de robotización es imparable y cada vez más actividades realizadas por humanos serán realizadas por robots en todos los ámbitos, especialmente en los sectores de fabricación, transporte y logística”.

La llegada de la industria 4.0, o Cuarta Revolución Industrial, implica un gran reto para el funcionamiento de las organizaciones actuales que deben contar con la capacidad de demanda, diseño, producción y venta de productos en el menor tiempo posible.

La aparición de nuevas tecnologías como la robótica son algunas de las herramientas que han marcado la industria y que satisfacen estas nuevas formas de operar, pues estos robots móviles agilizan las labores logísticas de una empresa, garantizando su rendimiento y productividad.







lunes, 4 de octubre de 2021

Estudiantes de colegios aprenden cómo ahorrar, invertir y pagar deudas

 Al comprar un apartamento, ¿usarían un crédito? ¿Cuál sería la mejor tasa de interés? ¿acudirían a un banco? Estas y otras situaciones reales fueron analizadas por estudiantes de sexto y séptimo grado en sus aulas de clase, para aprender sobre educación económica y financiera.

Se trata del desarrollo de un proyecto de aula liderado por Duver Alexis Fernández Gallego, magíster en Enseñanza de las Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín, quien a través de situaciones adaptadas a las realidades de los estudiantes les impartió conceptos básicos sobre deuda, ahorro e inversión.

Para adelantar la investigación, el magíster trabajó proyectos de aula con cerca de 210 estudiantes de sexto y séptimo grado del Instituto San Carlos, en Medellín. “Estos consisten en trabajar la parte teórica, conceptual y simbólica fundamentadas en trabajar situaciones problema, y cómo a partir de ellos se pueden abordar diferentes ejes temáticos e ir construyendo el concepto y una parte operativa”.

Al inicio de los talleres, a los estudiantes se les aplicó una prueba diagnóstica en la que se evidenció sus pocos conocimientos sobre educación financiera y los diferentes ejes temáticos.

Sin embargo, tras aplicar nuevamente la misma prueba, una vez terminada la intervención del investigador, los resultados mostraron que hubo un avance significativo en el aprendizaje de los conocimientos financieros, reflejado en las respuestas de los jóvenes a diferentes casos con un mejor vocabulario, mejores conclusiones a diferentes situaciones, por ejemplo ante la compra de un inmueble, la solicitud de un crédito y la mejor tasa de interés de un banco, entre otros.

“La enseñanza de las matemáticas se debe centrar más en que los estudiantes sepan cómo aplicarlas en la vida, ya que la educación financiera está inmersa en nuestra sociedad. El simple hecho de ir a una tienda y comprar algo, o ir a un centro comercial y utilizar la tarjeta crédito o débito son procesos matemáticos en los que diariamente estamos expuestos al manejo de deudas, dinero y hacer inversiones a corto, mediano y largo plazo”.

Bajo el Plan nacional de Desarrollo 2010-2014, en Colombia se establece la implementación de cátedras en educación económica y financiera (EEF) en todos los centros educativos (públicos y privados) del país, debido a que en las pruebas del Programa Internacional de Evaluación de los Alumnos (PISA) el país obtuvo muy bajos resultados en el componente de competencia financiera. Sin embargo, según el investigador, sigue siendo un tema poco abordado en las instituciones.

Ahorro, deuda e inversión

Uno de los temas principales fue el ahorro, en donde se usaron ejemplos básicos y cotidianos como ¿si los padres de familia les dan 50 pesos todos los días, cuánto tendrían en un mes? Se abordaron además las ventajas de ahorrar, los diferentes métodos de ahorro y cómo esto les sirve para lograr diferentes metas a corto, mediano y largo plazo, entre otros.

“En las actividades les pedíamos que se propusieran una meta, por ejemplo, en tres meses; luego se les consultaba cuánto tendrían que ahorrar para lograrlo, por lo que los jóvenes hacían sus procesos matemáticos y de análisis”.

En el eje temático de la deuda se les explicó en qué consiste esta, qué es una deuda con un banco, una deuda por intereses, cómo los intereses hacen que la deuda sea más o menos grande, más toda la terminología propia del tema.

“Tratamos de abordar con los jóvenes aspectos como en qué se puede realmente gastar de manera adecuada, porque una de las cosas más importantes era que los estudiantes aprendieran responsabilidad financiera”.

Frente al tema de inversión se les enseñó en qué es recomendable hacerlo, cómo se devalúan los precios (en el caso de los vehículos, por ejemplo), como sacar porcentajes, qué es una tarjeta de crédito y a qué está asociada, entre otros.

“Este trabajo se volvió transversal a todas las áreas, ya que en los grados más avanzados se tratan temas, por ejemplo, sobre cómo está cambiando el mercado en los diferentes países, el cambio de moneda, divisa, cómo nos afecta eso, el análisis de la economía del país y la inflación, entre otros”.

Y es que uno de los grandes logros de este novedoso proyecto fue que a partir de estos resultados, en la institución educativa se trabaje hoy la educación financiera desde el grado preescolar hasta 11, enfocados en la deuda, la inversión y el ahorro, profundizando más en las ciencias sociales, la economía y la política.