lunes, 2 de febrero de 2026

Empaques biodegradables y vida útil, la apuesta de la UNAL por una alimentación más

 Bolsas elaboradas con almidón de yuca amazónica, láminas biodegradables hechas con microfibras del cáliz de la uchuva y bandejas producidas a partir de materiales obtenidos de fuentes naturales o renovables (biopolímeros) forman parte de los desarrollos que hoy se investigan en el Laboratorio de Empaques y Vida Útil de Alimentos del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos (ICTA) de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), una apuesta científica por reducir el impacto ambiental de los envases y mejorar la conservación de los alimentos. Fotogalería.

En el Laboratorio se desarrollan principalmente dos líneas de trabajo: la primera se concentra en el diseño y desarrollo de envases y empaques, lo que incluye la investigación de nuevos materiales y la creación de soluciones más eficientes para la conservación de alimentos, y la segunda está orientada a la estimación de la vida útil, es decir a determinar cuánto tiempo se puede mantener un producto en condiciones adecuadas para su consumo.

Esta segunda línea se enfoca en la prestación de servicios especializados a la industria, por eso las empresas envían allí sus productos para que sean evaluados. A partir de estos estudios se establece el tiempo de duración del alimento, información utilizada posteriormente para definir la fecha de vencimiento con la cual el producto será comercializado.

En el desarrollo de empaques, el Laboratorio trabaja desde dos frentes: por un lado ofrece servicios de caracterización de materiales que pueden formar parte de procesos rutinarios o de la búsqueda de empaques más adecuados y efectivos para la conservación de alimentos, y por otro, el grupo de investigación desarrolla sus propios materiales y prototipos como parte de proyectos científicos y tecnológicos.



Uno de estos desarrollos se adelanta en colaboración con el Instituto de Amazónico de Investigaciones Científicas (Sinchi). En este proyecto se han diseñado bolsas a partir de almidón de yuca, aprovechando la biodiversidad de la región Amazónica, específicamente en Leticia y Puerto Nariño, zonas en las que la yuca es uno de los principales cultivos de subsistencia de comunidades campesinas e indígenas, lo que la convierte en una materia prima estratégica para el desarrollo de empaques biodegradables.






Con este proyecto –financiado por Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y la Gobernación del Amazonas– se busca instalar una planta piloto en la región, la cual actualmente se encuentra en una etapa intermedia de desarrollo. El Laboratorio de Empaques y Vida Útil de Alimentos del ICTA ha diseñado y desarrollado inicialmente los prototipos de empaque que más adelante se implementarán y escalarán en el territorio.